El abordaje se produjo la noche del 25 de junio a unas 150 millas de las islas Azores. Los investigadores de la Policía Nacional y la Agencia Tributaria decidieron aprovechar que los tripulantes del Somewhere London estaban relajados y no le sacaban todo el rendimiento a un bólido diseñado para sobrevolar cualquier parte del océano en la que sople una brisa. Los agentes del Grupo 50 del GEO, movilizados en pequeñas lanchas de la Armada, no dieron ninguna opción a los marineros, que con condiciones favorables podrían hacer navegar el velero, de 18 metros de eslora y cinco de manga, a una velocidad superior a los 20 nudos. «Eso hubiera sido un problema», dice un investigador a La Opinión. Los detenidos en altamar eran un belga, un croata y un serbio, los tres con una dilatada experiencia en cruzar el charco en embarcaciones de ese tipo y que ya habían estado en el punto de mira de la policía en investigaciones anteriores. 

El velero fue remolcado hasta Las Palmas de Gran Canaria en una travesía que duró una semana completa. El momento más esperado, el de localizar la droga, se hizo esperar. Los agentes estuvieron carca de dos horas buscando el punto en el que se ocultaba la cocaína. «Los arrestados estaban muy tranquilos porque estaban convencidos de que no íbamos a dar con la droga, pero empezamos a perforar algunas zonas del casco y dimos con ella», añade el agente. Hasta 1.018 paquetes de un kilo de clorhidrato de cocaína sacaron de un doble fondo situado junto a los depósitos de gasolina, un espacio al que los policías creen que se accede con un sistema hidráulico que no lograron activar.

Los principales miembros del grupo se movían de forma habitual entre la Costa del Sol, Alicante, Reino Unido y los paraísos de origen volcánico Martinica y Santa Lucía

Confirmado el alijo, que vendido por kilos habría alcanzado en España un valor de unos 40 millones de euros y en Reino Unido más de 100, se confirmó un sorprendente nuevo modus operandi. Utilizar barcos que previamente han sido registrados en regatas transatlánticas para pasar desapercibidos. Los investigadores han comprobado que los implicados se inscribieron hace unos meses en una conocida regata que salió en enero desde Lanzarote y finalizó en Martinica, las Antillas Menores del Caribe, competición que intentaron usar de coartada para cruzar el Atlántico en la ida y en la vuelta

Sin embargo, la Policía Nacional ya tenía hechos los deberes. El Greco Costa del Sol de la Udyco Central, Greco Levante y la Udyco de Las Palmas, con la colaboración de las autoridades británicas y francesas, ya había constatado que los principales miembros del grupo se movían de forma habitual entre la Costa del Sol, Alicante, Reino Unido y los paraísos de origen volcánico Martinica y Santa Lucía, uno los puntos calientes en el tráfico de cocaína entre Sudamérica y Europa.  

Días después del abordaje del velero, los agentes desplegaron el dispositivo previsto en el litoral malagueño, destino inicial de la droga y donde el grupo que estaba detrás del envío estaba asentado. Hasta cinco británicos fueron detenidos en las actuaciones llevadas a cabo en diferentes residencias de lujo de los municipios de Estepona y Benahavís, donde «el grupo vivía a todo trapo». Los investigadores no sólo inmovilizaron tres vehículos de lujo, 65.000 euros en efectivo, documentación que podría desvelar blanqueo de capitales y bloquearon varias cuentas y varios inmuebles por valor de 500.000 euros. También encontraron 10 kilos de ketamina, cantidad valorada en unos 250.000 euros

Con esta operación, la Policía Nacional y la Agencia Tributaria han conseguido desarticular la segunda organización criminal británica en la provincia de Málaga en menos de tres semanas. La anterior culminó con el abordaje del velero Windwishper en el que también se aprehendieron casi 1.000 kilos de cocaína.