Los expertos en la música popular española llevan décadas debatiendo a partir de esta pregunta: ¿cuál fue el primer disco de rock and roll publicado en nuestro país? Hasta ahora, sólo había dos bandos: los que creen que ese honor corresponde al Little darling, del Dúo Dinámico, y los que sostienen que fue el primer epé de Los Pekenikes (el que contiene los temas Madrid, Apache, Ramona y Jinetes en el Cielo), ambas grabaciones datadas en 1959. Pero la revisión histórica más curiosa y exhaustiva ha desviado la discusión hacia nuevos nombres, con resultados sorprendentes. ¿Y si el primer disco de rock lanzado en España fuera obra de unas hermanas malagueñas? ¿Les suena Sevillana Rock And Roll? ¿Y las Hermanas Alcaide? Busquen la canción, una temeraria mezcla entre swing, proto-rock y, claro, sevillanas que, de una manera abracadabrante, sin red, funciona estupendamente. Ah, se publicó en 1957, dos años antes de aquellas supuestas piedras angulares del género en nuestra tierra.

«El trio de Las Hermanas Alcaide se destaca de otros conjuntos vocales por su calidad interpretativa en la forma de decir la canción de tipo flamenco. Cualquier tipo de ritmo que interpreten las Hermanas Alcaide es este personalizado por su característico estilo. Como artistas exclusivas de Hispavox, las Hermanas Alcaide comienzan una serie de grabaciones, siendo las primeras, los cuatro números que presentamos en este disco». Es el texto de la contraportada de 3 mozas de Andalucía, primer epé de las malagueñas (primero fueron un trío, terminaron como cuarteto), el que contiene Sevillana Rock and Roll: «Bailando mi rock and roll / baila que te baila / mi rock and roll / Sevillana y rock and roll / sevillanas en flor / bailan mi rock and roll / ¡Olé!». La canción fue compuesta por los murcianos hermanos García Segura; uno de ellos se hacía llamar Greg y luego sería un clásico compositor de bandas sonoras del cine español, eso sí firmando como Gregorio García Segura.

La portada de su buscado epé «3 mozas de Andalucía».

Sevillana Rock and Roll es un singular artefacto que hace casar lo nuevo y lo autóctono, algo que parece se nos daba bastante bien a los malagueños: recordemos al cordobés afincado entre nosotros Emi Bonilla , que publicó en 1964 un epé, Beatlemanía Flamenca, cuyo título deja claro su contenido, que, por cierto, es magistral. Décadas antes de Los Manolos y Pitingo y otras estrellas de la fusión del pop y el jondo.

Pero no nos desviemos del asunto principal de estas páginas. Apenas se sabe un dato más de las Hermanas Alcaide, que dejaron sólo cuatro epés en diversas discográficas y difícilmente conseguibles. ¿Qué habrán cantado en un tema como Son malagueñas? Lástima que España tenga un severo déficit en cuanto a su propia historia cultural (resulta mucho más sencillo encontrar referencias más o menos ignotas del pop de cualquier otro país) y sea imposible siquiera conocer la historia de estas pioneras. Queda mucha, muchísima arqueología por hacer.

Carátula del disco de Mari de La Trinidad.

Bastante más conocida, aunque siempre dentro de las notas al pie de la historia pop patria, es María del Carmen Villalba Bernal, o sea, Mari de La Trinidad. Pareja artística y sentimental de Pepe Córdoba lo suyo fue, fundamentalmente, el folclore y sus alrededores y vaivenes. La discográfica Belter, atenta, claro, al nuevo ritmo de moda, les encargó a varias folclóricas que grabaron coqueteos rockeros para subirse al carro y copar las listas de éxito. Y de ahí surge un temazo como Rock and roll del gitano, en la que la trinitaria, arropada por el conjunto Los Quijotes, canta su impagable estribillo «Lo mismo en Suecia que en Nueva York, en Málaga bailan todos rock and roll». Año 1961, por cierto.

Habrá, seguro, muchas más historias, muchas más protagonistas, mujeres aguerridas que entraron por derecho en el show business de la mano del rock and roll. Quizás entonces fueron incomprendidas; ahora, lamentablemente, siguen siendo desconocidas.