A principios de marzo cuatro emprendedores lanzaban la firma malagueña ‘Cayetanas’, unas palmeras de pequeño tamaño y rellenas de distintos sabores enfocadas al envío a domicilio y con un estuchado diseñado también para regalo. Entre los artífices de esta propuesta se encuentra Carlos Aguilera, gerente de Chivo de Canillas, marca conocida por comercializar el cabrito lechal asado en horno de leña listo para comer.

Las palmeras se presentan en un estuche de lanzamiento con un surtido de 16 con los cuatro sabores actuales: Loca, Kinder, Nutella y crema de Ferrero con crocante de almendras dulces. «Las palmeras se realizan en un obrador malagueño especializado en hojaldres, quienes las elaboran con una receta exclusiva a nuestro gusto», explica Aguilera. El acabado con los rellenos y empacados también los realizan desde allí. De momento, han arrancado sólo con el estuche de surtido de los cuatro sabores con un precio de 13,45 euros, hasta ver la acogida del producto.

Pese a que en un principio la idea era salir con tienda o expositores en centros comerciales, la situación de la pandemia y la incertidumbre que se genera ha hecho que los socios decidiesen lanzar directamente el producto para envíos a domicilio. Así, y con apenas una semana de vida, sólo cubren el área metropolitana de Málaga capital. Y los pedidos se realzan a través de las plataformas de Uber Eats y de Booh! En esta última también se pueden encargar y recoger en sus cocinas en Héroes de Sostoa, aunque están esperando poder ampliar el reparto. «Estamos inmerso en esta prueba piloto, pero esperamos poder ampliar zona de entrega a la costa lo antes posible. La acogida está siendo buena», añade.

Cayetanas viene a cubrir, según sus creadores, un hueco en Málaga en el que hubiera un concepto de bollería de formato pequeño, fácil de comer y compartir, apto para regalo y cuyo concepto de negocio fuese fácilmente replicable en otras ciudades.