Los vecinos de la Vega de Mestanza, la última vega de Málaga capital en donde en 29 hectáreas está proyectada la Estación de Aguas Depuradoras (EDAR) Málaga Norte pasarán a la acción en los juzgados el próximo mes de septiembre, para frenar este proyecto, que conllevaría la tala de 8.500 árboles frutales, según datos de la Junta.

El abogado de los vecinos, el asturiano Marcelino Abraira, anunció este jueves en rueda de prensa en la Vega de Mestanza que si la Junta de Andalucía no contesta este mismo mes de agosto a las alegaciones vecinales presentadas hace un año, en septiembre interpondrán dos contenciosos más (ya presentaron uno anterior por falta de información del proyecto, admitido en junio por el TSJA), así como una denuncia penal por presunta prevaricación.

«Nos encontramos con que ha pasado un año y no han contestado a las alegaciones, que contaban con informes periciales de arquitectos, ingenieros medioambientales y el informe de un abogado, y sin embargo, sí han aprobado la licitación del proyecto, con lo que ya pueden entrar las máquinas y talar, y eso va a ser que no», destacó.

El abogado precisó que el primer contencioso, que incluirá la petición de paralizar el proyecto, estará fundamentado en la falta de contestación de la administración autonómica, mientras que el segundo se basará en la presunta conculcación de derechos fundamentales de los vecinos, en este caso la tutela judicial efectiva, artículo 24 de la Constitución Española.

El ingeniero de Montes Alberto Valle (izq,), el abogado de los vecinos, Marcelino Abraira y la portavoz vecinal, Mari Carmen Mestanza. A.V.

Junto a esta ofensiva administrativa el abogado también anunció que si la Junta no contesta en agosto presentarán una denuncia penal por presunta prevaricación, sustentada en el artículo 404 de Código Penal.

Marcelino Abraira, que viajó a Málaga desde Asturias para acompañar a los vecinos en la mañana de este jueves, declaró a este diario que confía en que la EDAR Málaga Norte no se construya en la Vega de Mestanza. «No creo en la Administración pero sí en la Justicia y este caso es una injusticia», subrayó.

«Continúan con el error»

Le acompañó en la rueda de prensa Mari Carmen Mestanza, portavoz de los vecinos, que recordó que numerosos representantes populares de la Junta de Andalucía han visitado los terrenos «y han admitido que esto es un error, que se inició cuando el PSOE gobernaba, pero ahora gobiernan ellos y continúan con el error».

La portavoz vecinal recordó que «hay más alternativas más baratas para hacer la depuradora en otro sitio, que se conocen y que no son terreno inundable ni hay que cortar árboles» y remarcó que si el precio de una estación de este tipo es de 40 millones, «al querer construirla en terreno inundable esta depuradora costará 131 millones».

Por su parte Remedios Ramos, la portavoz del grupo municipal Adelante Málaga, que acudió hoy para apoyar a los afectados, recordó que se trata «de la última vega fértil de Málaga capital» y que las obras de la depuradora supondrían «un atentado contra el Medio Ambiente». «Hay otras ubicaciones muy razonables en otros sitios y las instalaciones serían mucho menos costosas y no tendrían ese brutal impacto en el Medio Ambiente», añadió.

También acompañó a los vecinos Rosa Galindo, de Verdes Equo Málaga, que calificó el proyecto de «aberración» y abogó porque se puedan depurar las aguas y al mismo tiempo se impida la construcción de la EDAR Málaga Norte en la Vega, puesto que hay otros emplazamientos posibles.

Como adelantó La Opinión, en enero de este año, la Junta de Andalucía remarcó sin embargo que el único lugar posible para la depuradora es la Vega de Mestanza, una ubicación fijada desde 2009 y aprobada por unanimidad de los alcaldes de los términos municipales que se verán beneficiados por la infraestructura.