Desde que salió el pasado 14 de octubre, ‘El caso Almenara’, su primera novela, ya va por la segunda edición y pronto saldrá la tercera. Esta obra de intriga, protagonizada por una joven becaria y con los servicios secretos de telón de fondo, no sólo encandila a los lectores, también gustó, y mucho, al jurado del Premio Planeta del año pasado, que la eligió entre las diez finalistas al famoso galardón, entre casi 600 obras presentadas de todo el mundo.

«La mandé al Planeta sin corregir porque pensaba que no iba a ningún sitio. Cuando vi la nota de prensa con los finalistas empecé a llorar de incredulidad», confiesa Belén Moreno con una sonrisa y explica que firmó la obra con el seudónimo de Jo March, la famosa protagonista de ‘Mujercitas’, una de sus novelas preferidas.

Esta periodista cartameña de 26 años, especialista en comunicación audiovisual y con un contrato de formación del profesorado universitario en la UMA, cuenta que inventa historias desde niña y que en su instituto, el Valle del Azahar de la Estación de Cártama, ganó un premio con un relato de amor entre dos jóvenes «y supertrágico», ríe.

El camino para ‘El caso Almenara’ se inició con un arranque de guión para el máster de comunicación audiovisual que cursó. «Luego, en el confinamiento, que me pilló en Madrid, tenía esa idea en la cabeza y le di vueltas», dice.

La desarrolló mientras hacía prácticas en el Senado, «teletrabajando por el confinamiento», explica. «En ese tiempo los becarios teníamos poca actividad y me aburría mucho, así que un día abrí el Word y dije: vamos a ver qué sale de aquí».

En sólo dos meses, de abril a final de mayo, fue dando forma a ‘El caso Almenara’ sin ninguna presión: «Era mi entretenimiento, mi forma de tener una rutina; había días que escribía y otros en que estaba bloqueada y no hacía nada», explica.

Con una mezcla de planificación de la trama -ambientada en Madrid, Málaga y Ceuta- e improvisación, fue desarrollando la historia de una becaria, versada en criminología, que trata de resolver el caso de la desaparición de una niña de un orfanato. Y tras poner el punto final, la sorpresa de la ‘final del Planeta’, a cuya gala en Barcelona acudió con su madre. «Es algo que nunca me hubiese esperado vivir, había mucha gente del mundo de la letras, de la política, muchísimos editores... era muy raro», ríe.

Firmando ejemplares en la Feria del Libro de Málaga. L. O.

Tras tres meses en los que Planeta conservó los derechos, al ser una de las diez finalistas, Belén Moreno cuenta que tres editoriales se interesaron por su novela, pero se decantó por Ediciones del Genal en cuanto pisó la librería Proteo: «Me recordaba mucho a la editorial de Julián Carax de Carlos Ruiz Zafón, un escritor que me encanta y me dije: aquí me quedo».

Volcada como está en su trabajo, que realiza en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UMA, y embarcada también en la tesis doctoral, sabe que en cuanto se despeje su agenda se embarcará en otra novela de intriga: «Será una segunda parte de ‘El caso Almenara’». Además, desde hace unos días Belén está incluida en el nuevo portal de la UMA de escritores malagueños del nuevo milenio. Se lo ha ganado.