Desde del pasado lunes, los técnicos del Servicio de Conservación y Arqueología de la Gerencia Municipal de Urbanismo han estado peinando la playa de los Baños del Carmen en busca de restos de valor patrimonial que pudieran estar desperdigados y semiescondidos en la arena con el objetivo de inventariarlos y custodiarlos para su conservación.

Esta labor de investigación comenzó con un informe del Grupona (Grupo de Protección de la Naturaleza) de la Policía Local alertando de un presunto delito contra el Patrimonio Histórico en esta playa de la capital malagueña. Según se expone, los agentes sorprendieron a dos personas excavando en la arena con la intención de llevarse una basa y parte de un fuste de una columna histórica de mármol aglomerado de color rosáceo "presumiblemente procedente de la columnata de los Baños del Carmen".

"A falta de un estudio exhaustivo sobre el origen de estas columnas, extensivo a la pieza encontrada, no cabe duda sobre su valor histórico y patrimonial", se detalla en el informe.

Este intento de sustracción movilizó al Ayuntamiento de Málaga, que solicitó una autorización a Demarcación de Costas para retirar y almacenar temporalmente esos restos arquitectónicos de los Baños del Carmen, probablemente arrastrados por los frecuentes temporales que azotan este enclave cada año.

"Lo que hemos hecho ha sido pedir permiso para poder custodiarlas. Hemos ido y rescatado todo lo que está allí susceptible de ser robado, todo lo que está a la vista o parcialmente a la vista", ha explicado el concejal de Urbanismo, Raúl López.

En cuanto al futuro de estos restos arqueológicos, el concejal de Urbanismo explica que ya están datados y preparados para su conservación, por lo que ahora se deberá consultar con la Junta su posible exposición o si se mantendrán bajo custodia.

Los Baños del Carmen datan de 1918, cuentan con protección arquitectónica de grado I en el PGOU de Málaga y son el único ejemplo conservado de balneario público de mar. En marzo de 2021, el pleno del Ayuntamiento de Málaga aprobó pedir a la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico su declaración como Bien de Interés Cultural (BIC).