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La Opinión de Málaga

Sucesos

La llamada de la testigo a la policía fue clave para frenar la violación grupal en La Malagueta

Los tres detenidos pasaron ayer tarde a disposición judicial acusados de agresión sexual y robo con violencia, ya que la víctima también denunció el robo de su bolso

Una imagen de la playa de la Malagueta. Gregorio Marrero

La llamada que una testigo hizo a la Policía Nacional para denunciar la supuesta agresión sexual que una mujer sufrió en La Malagueta fue crucial para que esta no continuara y poder detener in situ a los tres presuntos implicados. Así lo reconocen las fuentes policiales consultadas, quienes destacan que la información que la mujer fue facilitando en tiempo real al Centro Inteligente de Mando, Comunicación y Control (CIMACC-091) se ponía inmediatamente en conocimiento del Zeta (radiopatrulla) que se dirigía a la zona y permitió localizar al grupo con mayor rapidez. Esto fue clave para evitar que la situación se prolongara y que los otros dos miembros consumaran sus agresiones.

Los hechos ocurrieron sobre las 4.00 horas de la madrugada. Las fuentes explicaron que la mujer, guatemalteca de 33 años, salió esa noche de marcha con unos amigos y que, tras quedarse sola en una discoteca de La Malagueta, conoció a un chico de origen marroquí con el que terminó saliendo del establecimiento. Aprovechándose de su estado de embriaguez, el joven habría comenzado a llevarla hacia la playa, pero cuando ella se percató de sus intenciones se resistió de forma visible. Ya con la presencia de otros dos jóvenes, consiguieron llevarla hasta una zona apartada de la playa a la altura de Antonio Martín, una escena que ya estaba presenciando la testigo y que fue narrando a la policía hasta que los patrulleros localizaron al grupo.

Los policías sorprendieron a uno de los jóvenes ya sobre la mujer y a otro preparándose para continuar con la agresión, según las diferentes versiones. En el momento de los arrestos, dos de ellos iban indocumentados y el tercero, al que le consta una expulsión en Bélgica, se identificó con un carné de conducir asociado a un Número de Identificación de Extranjeros (NIE).

La víctima, que se encontraba ebria, negó el consentimiento y alegó que también le habían robado el bolso, por lo que los agentes detuvieron a los tres jóvenes y activaron el protocolo propio de las agresiones sexuales que comenzó con el traslado de la mujer al Hospital Materno Infantil. Los tres investigados pasaron ayer tarde a disposición judicial para que el juez tomara las medidas cautelares oportunas, que se han conocido en la mañana de este miércoles.

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