Al igual que hiciera hace unos días en Sevilla para bendecir al alcalde Antonio Muñoz con vistas a la reválida de mayo, Pedro Sánchez se desplazará a Málaga para apadrinar al candidato del PSOE a la alcaldía y secretario general en esta provincia, Dani Pérez. Lo hará en el transcurso de un acto previsto el próximo sábado 11 de febrero en el céntrico hotel NH de la capital malagueña.    

Esta misma semana, el PSOE de Málaga lanzó un mensaje encaminado a desvelar algunas de las líneas estratégicas con las que afrontará los comicios de mayo. Los socialistas desenterraron armas que tienen en el punto de mira las ciudades malagueñas de más de 20.000 habitantes.

O sea,  feudos que suele controlar el PP, de modo que gobierna en una docena de ellos y solo le deja a sus rivales ‘del puño y la rosa’ las alcaldías de Cártama, Vélez-Málaga, Mijas y Benalmádena

Por lo pronto, ciertas encuestas han situado en la capital el viento en contra del PSOE malagueño, que se quedó a un solo edil de sumar con la izquierda en las elecciones municipales de 2019. Paco de la Torre recuperaría la mayoría absoluta que perdió en 2015, según el ‘CIS andaluz’.

Una encuesta de la Fundación Centro de Estudios Andaluces (Centra) le da al PP un triunfo con el 47,4% de los votos en la capital malagueña en los próximos comicios municipales de mayo, mientras que el PSOE conservaría en el mejor de los escenarios sus 12 ediles.

En la que a sus 80 años será su sexta presentación al examen de reválida, De la Torre regresaría a un gobierno sin pactos, después de que la irrupción en 2015 de Ciudadanos lo obligara a gobernar de forma ajustada estas dos últimas legislaturas.

La última mayoría absoluta del PP se produjo en 2011, con una aplastante cosecha de 19 concejales. Ahora, subiría dos o incluso tres ediles desde los 14 actuales. 

En Málaga, el PP vencería con mayoría absoluta -que se alcanza en este consistorio con 16 ediles- al lograr entre 16 y 17 concejales y un 47,4% de votos -un 7,7% más que en 2019-, mientras que el PSOE sería segunda fuerza con 11-12 concejales y un 31,7% de votos (-0,8%).

Esta encuesta le da al PP una subida que se le niega al PSOE. De hecho, se contempla la posibilidad de que pierda un edil o que, en el mejor de los casos, conserve la docena de asientos lograda hace cuatro años. Y eso que prácticamente, con un 31,7%, reeditaría su anterior resultado y solo pierde menos de un punto. La mayoría absoluta alejaría, igualmente, a Dani Pérez de la vara de mando después de haberla anhelado. O, incluso, de haberla sentido cerca en las conjeturas que sucedieron a la marcha de Juan Cassá de Cs; o gracias a una posterior aritmética en la que la portavoz naranja Noelia Losada ha llegado a tumbar propuestas del PP.