Cáritas Diocesana celebra hasta el domingo, en el Palacio de Ferias y Congresos Adolfo Suárez de Marbella, su bazar navideño más solidario tras verse obligado a cancelar el del año pasado ante la irrupción de la pandemia del coronavirus.

La organización benéfica busca en esta edición, la decimosexta, superar los 200.000 euros de recaudación que obtuvo en la cita de 2019 y distribuir los fondos entre las siete delegaciones de Cáritas en el municipio en un momento en el que buena parte de los vecinos aún nota las secuelas de la crisis económica que ha provocado la pandemia; y la de La Palma, en la localidad canaria que, desde hace meses, se ve afectada por el volcán Cumbre Vieja.

«Yo quiero la máxima recaudación este año porque las necesidades son mayores. En Navidad, la gente tiene el bolsillo más facilillo. Tras el año sin bazar, yo creo que los vecinos vendrán en un mayor número», señala el director gerente del bazar, Antonio Belón, que confía también en superar los 8.000 asistentes de ediciones anteriores.

«Esta edición es ya una ilusión por volver a la normalidad a través del bazar. Ahora toca no perder el ánimo y venir al Palacio de Ferias», agrega.

En la jornada inaugural, en la que actuó el grupo de música Señor Torrance -en el que toca el alcalde de Ojén, José Antonio Gómez-, Rotary Club donó al bazar 4.000 euros.

La edición de este año cuenta con cien expositores -de los que 35 son de Cáritas y el resto, de particulares que alquilan un espacio- entre los que destacan los de restauración y artículos de ropa, decoración o regalos.

El evento dispone también de una tómbola, una cena de temática flamenca para cien comensales o la elaboración de un sushi de 16 metros de longitud, uno por cada edición que ha celebrado la cita.

El bazar se puede visitar en horario de 11.00 a 22.00 y cuenta, para evitar la propagación del Covid, con toma de temperatura para los asistentes y mascarillas para los que carezcan de ella.

Para Sagrario Fermoso, una de las voluntarias de Cáritas en el bazar, «tenemos mucha esperanza y mucha ilusión porque creemos que será una buena edición» tras la supresión de la de 2020.

«La gente está muy volcada con el voluntariado tras todo lo que ha pasado. Hay nuevas personas que tienen necesidades como consecuencia de la pandemia y pensamos que habrá mucha concurrencia y mucha colaboración», apunta.

Parte de los expositores del bazar, especialmente aquellos dedicados a la restauración, se ubican en construcciones que se habilitaron con motivo de una feria de diseño y decoración que se celebró en el Palacio de Ferias en noviembre.