Cinco personas resultaron heridas la pasada madrugada del lunes en el tiroteo que se registró en la discoteca Opium Beach Club de Marbella. Según fuentes policiales, cuatro de los heridos presentaban lesiones por arma de fuego, siendo una mujer la que más gravedad presentaba. El quinto, que está bajo custodia policial como presunto autor de los disparos, ingresó con heridas de arma blanca en tórax y cabeza.

La Policía Nacional informó por la tarde del arresto de una segunda persona, un joven de 26 años, por su presunta vinculación con los hechos. Otras fuentes confirmaron a este periódico que Froilán de Marichalar y Borbón, hijo de la infanta Elena y sobrino del Rey Felipe VI, se encontraba en el local cuando se produjo el altercado con unos amigos con los que celebraba su vigésimo cuarto cumpleaños. El Ayuntamiento de Marbella, por su parte, anunció en sus redes sociales que acordó con la propiedad del Opium Beach su cierre temporal «hasta que se esclarezcan los hechos».

El suceso ocurrió pasada la 1.00 de la madrugada, cuando el 112 recibió la primera de varias llamadas en la que se informaba de un tiroteo y gente corriendo en una discoteca situada en el kilómetro 184 de la carretera A-7, junto al circuito que hay a la altura de la playa del Pinillo. Ante la gravedad de los hechos comunicados se movilizó a la Policía Nacional, que asumió la investigación, Policía Local y los servicios sanitarios, que certificaron la presencia de cinco personas heridas que fueron trasladadas al Hospital Costa del Sol de Marbella.

Fuentes sanitarias indicaron a La Opinión que dos jóvenes de 32 años, un hombre de nacionalidad irlandesa y una mujer, se encontraban ayer en la UCI. La chica, con herida de bala y traumatismo en zona abdominal y pélvica, tuvo que ser intervenida quirúrgicamente, mientras que el varón presentaba traumatismo torácico causado por arma de fuego. El resto son varones de 18, 36 y 40 años. Este último, el presunto autor de los disparos, presenta las heridas de arma blanca en frente, cuello, espalda y ojo y en principio no reviste gravedad. La Policía Nacional custodiaba al paciente, ya que fue detenido como presunto autor de los disparos. El más joven presentaba la herida de bala en la cadera izquierda y el otro, en la espalda.

Algunos asistentes grabaron parte de lo ocurrido en vídeos que ya circulan por las redes sociales. En uno de ellos se aprecia una pelea en la que participa un gran número de jóvenes. Tras unos segundos de forcejeo, varias detonaciones provocan el pánico entre los asistentes, que comienzan a correr en todas direcciones entre gritos y caídas para alejarse del punto de la pelea. En otra toma, otro asistente graba desde el exterior el caos.

«Marbella es segura»

Por su parte, el portavoz del Ayuntamiento de Marbella, Félix Romero, definió el tiroteo como «un hecho puntual» y destacó el nivel de seguridad que, a su juicio, está asociado al nombre de la ciudad. Dijo que este tipo de sucesos «nos preocupan siempre», pero añadió que la imagen de la ciudad como destino turístico seguro «es un patrimonio que es muy difícil que se desmonte porque son muchos años trabajando muy bien». El portavoz pidió dejar trabajar a la policía, destacando la dotación con una ratio de habitantes/agente muy alta si tenemos en cuenta a la Policía Nacional, la Guardia Civil y a la Policía Local». «Cuando suceden circunstancias de este tipo, se esclarecen rápidamente y se solventan todas las responsabilidades. Marbella es una ciudad muy grande, de 150.000 habitantes, y un hecho puntual no puede anular una realidad, la de que esta ciudad es muy segura», explicó.