Todas las ciudades turísticas conocen la tensión entre los visitantes y los lugareños: las dinámicas de las personas que viven en la ciudad no son ni de lejos parecidas a las de quien viene a visitarla, y en muchas ocasiones entran en conflicto. En unos casos, es por el colapso de ciertos espacios, el incremento desproporcionado de los precios de la vivienda o en los comercios, y en determinadas zonas por los ruidos y comportamientos molestos nocturnos.

En algunos casos, como el que ha registrado recientemente la plataforma Social Drive en Marbella, no hay discusión al respecto: no importa si eres un viajero o un ciudadano, son indeseables sin discusión. Un par de jóvenes turistas se cuelan en un autobús sin pagar el billete, discuten visiblemente con los pasajeros y se niegan a bajar, según ha publicado la cuenta de Twitter.

En el vídeo se puede ver cómo varias personas increpan airadamente a dos que están sentadas en los asientos del transporte público. Con una gesticulación contundente y agresiva, señalan a la puerta del vehículo, sin que los jóvenes hagan nada más allá de responderles. Aunque no hay más información sobre el suceso que la aportada en el texto que acompaña al vídeo en la red social, podemos intuir que los dos hombres son los turistas que entraron sin pagar y el resto de personas que desfilan visiblemente enfadadas delante de ellos los ciudadanos que les piden que salgan del bus.