La presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo, María del Mar Blanco, ha participado en un acto en el que se ha presentado la remodelación de la rotonda en homenaje a las Víctimas del Terrorismo, ubicada junto a la Comisaría de la Policía Nacional de Marbella.

La glorieta cuenta con una fuente central de 18 metros cuadrados de diámetro como principal elemento.

El agua, representada a través de la fuente, simboliza el derecho y el respeto a la vida en una infraestructura que cuenta con 80 focos que realzan el conjunto, entre ellos, el gran monolito en recuerdo de las víctimas.

«Este acto es necesario porque nos permite dar la voz a las víctimas que otros intentan silenciar», ha señalado la presidenta del colectivo, hermana de Miguel Ángel Blanco, concejal asesinado por la banda terrorista ETA.

«Con este espacio también conseguimos que nadie olvide lo que vivimos en España, lo que perdimos, pero también lo que logramos, como fue la unidad frente al terror», ha agregado Blanco, que ha destacado al mismo tiempo que Marbella «es una ciudad que siempre nos ha acogido con mucho cariño».