El transporte público urbano alcanzó los 1.721.000 de viajeros entre el 15 de junio y el 15 de septiembre, lo que supuso un incremento del 18 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior, con un total de 1.460.000 usuarios.

Cerca del 80 por ciento de los viajes se realizó de forma gratuita con la Tarjeta Municipal de Movilidad, que utilizaron cerca de 1,3 millones de vecinos empadronados en el municipio.

«Son datos muy positivos que superan las expectativas que nos habíamos marcado al inicio de la temporada de verano, con un objetivo de 1,5 millones, y que evidencian la apuesta clara de los ciudadanos por los desplazamientos sostenibles», señala el delegado de Transporte, Enrique Rodríguez.

El edil señala que se realizaron más de 43.000 expediciones de transportes, con una ocupación media de 42 viajeros en cada una de ellas, lo que supuso un 55 por ciento de la capacidad de los autobuses.

Las líneas en las que más aumentó el número de usuarios fueron la L-1, con 469.000 y un incremento del 27,29 por ciento; la L-13, con 298.000 y un 17,31 por ciento más; y la L-2, que sumó 256.774 viajeros y registró un crecimiento que roza el 15 por ciento.

El mes que experimentó una subida mayor fue junio, con un 25 por ciento; y, por primera vez, se superaron los 500.000 usuarios durante los cuatro meses consecutivos de junio a septiembre, una cota que sólo se había alcanzado en agosto de 2021, según los datos del delegado municipal de Transporte.