05 de enero de 2021
05.01.2021
La Opinión de Málaga
El palique

Vacunas a escaso ritmo

04.01.2021 | 18:56
Un joven es vacunado.

Cada torpeza en organizar la logística cuesta muertos. España padece 17 ineficacias

Te vacuno en la primera cita. Larra en una ventanilla preguntando por la vacuna. Vuelva usted mañana. Vacunas a ritmo lento, a trote cochinero. Vacunas de nueve a dos con cuarenta minutos para el bocadillo. Diecisiete ineficacias. En Israel ya están vacunando en estadios y polideportivos, 14% de la población vacunada. Israel es el ejemplo de moda. Aquí se contrata rápido al cuñado, al primo, al del partido, al vigilante de la playa, dos mil trompos al mes, o al amiguete pero no hay ganas ni voluntad para organizar la logística que permita vacunar rápido. Aquí no es. Le falta un papel. No hay congelador. Su documento está mal. Por su nombre no me viene nada. Cada torpeza de nuestra Comunidad y de nuestro Gobierno central son muertos. Cada día que pasa son vidas que no se salvan. No sé qué tienen mejor que hacer que organizar la vacunación. Vacunación ya. Pese a ser lo prioritario vemos a consejeros y ministros girando visitas, haciendo el canelo, hablando de naderías, planeando idioteces, parloteando de carreteras o eventos deportivos o sandeces y sandecitas en lugar de estar a lo que tienen que estar. La política es cuestión de prioridades. Tal vez la prioridad fuese librarnos de inútiles. No hay vacunas para tanta desidia. España es un brazo ansioso por la jeringuilla, salvo los antivacunas o negacionistas, que son gente que sin creer en la tecnología se pirran por las redes sociales. Vacunismo. Me afilio al ganado vacuno: inmunidad de rebaño. Tiempo de vacunas flacas. La vacuna moderna se nos queda antigua a este paso. Es de antaño esta inutilidad. Todo esto pasará y saldremos mejores, nos dicen. Ja. Saldremos si nos vacunan. Saldremos conscientes de nuestras carencias. El vacunar se va a acabar. Sí, en 2025. La vacuna es un arma política, un arma arrojadiza. Ya podría originar destituciones o ceses. Vacunad, vacunad. Vacunando que es gerundio. Y cuando despertó, la vacuna aún no estaba allí.

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