Pompas de jabón

La habilidad con la que el Gobierno de Pedro Sánchez diseña su presencia pública debe ser colocada en su justa medida. Un ejemplo ha sido el acto de rendición de cuentas del Gobierno, en el que un grupo de expertos seleccionados por el Ejecutivo ha analizado el cumplimiento del programa del Gobierno en su primer año. Un círculo demasiado sospechoso y poco trasparente del que no sabemos ni la metodología utilizada para ese análisis. La clave de la pomposa rendición de cuentas de Sánchez no está en que se haya cumplido el 23,4% por ciento del compromiso electoral. Lo que hay que analizar es qué leyes ha sacado adelante el Gobierno, cuáles son los destrozos causados, cómo ha legislado y con quién y, sobre todo, lo que ha dejado de hacer.

Pedro García. Estepona