Alrededor de 1600, William Shakespeare escribía una de sus grandes obras, Hamlet. Para comenzar el acto 3, escena 1, escribió una de esas frases que ha quedado para la historia: «Ser o no ser, esa es la cuestión» Es la primera línea de un soliloquio que representa la síntesis de los procesos mentales de indecisión y duda. El consejo de Unicaja se reúne esta mañana con una gran duda a resolver. Una cuestión que va a marcar el futuro del club a medio y largo plazo, y lo hace con un presidente en funciones, nombrado hace 24 horas, y con el que será presidente dentro del consejo pero sin poder ejercer hasta que se libere de sus cargos actuales. Decidir entre seguir en la EuroCup, soñando con la EuroLiga, o pasarse al lado del FIBA y jugar la BCL es una de esas decisiones que marcan el destino de una sociedad.

La EuroCup tiene el glamour de ser la hermana pequeña de la EuroLiga. La segunda mejor competición del mundo del baloncesto después de la NBA. Ganarla supone una invitación para disfrutar un año del paraíso para luego ser expulsado de nuevo al destierro, a espera de tiempos mejores. Hace unos meses podría parecer una locura dejar esta competición, pero ahora podrían surgir dudas más que razonables. La Euroliga tiende a cerrarse, este año sólo la jugará un equipo por méritos deportivos, el vencedor de la Liga Adriática. La EuroLiga tiene 3 equipos españoles propietarios de la competición y existe un «compromiso» con Valencia para darle una invitación multianual cuando termine de construir su nuevo pabellón. Serían 4 equipos españoles de 18 participantes. ¿Sería realista pensar en una competición de manera continuada con 5 equipos españoles? Muy difícil. Ademas la EuroCup es una competición deficitaria y ya hay algunos clubes que han alzado la voz pidiendo su eliminación para centrarse solo en la EuroLiga. Menos gastos, mas ingresos por equipo. Los partidarios de jugar la EuroCup pensaran: Si eso ocurre, siempre tendremos la opción de ir a la BCL, y es verdad.

La BCL es la gran apuesta de la FIBA y las federaciones para luchar contra la EuroLiga. Era una competición marginal pero si quitamos a los 11 propietarios de la EuroLiga cuenta ya en sus filas con los mejores equipos de Turquía, Israel, Grecia y una gran representación de Francia, Italia y Alemania. Reparte más dinero, algo que estos tiempos es muy importante y ningún equipo que juega esta competición pierde dinero. Además, como ya hizo el año pasado con los equipos turcos, a sus «estrellas» como sería Unicaja les paga un fijo bastante elevado sólo por participar. Ganar la BCL supone, fijo aparte, 1 millón de euros y la posibilidad de jugar la Copa Intercontinental, que te da mucha presencia internacional. En España equipos como Tenerife o Burgos han basado su crecimiento económico y deportivo en esta competición. ¿Y el futuro? Parece más solido que el de la EuroCup, Unicaja ademas sería una de la joyas de la competición y si en un futuro, BCL y EuroLiga juntan sus caminos, el equipo de Los Guindos estaría en esa nueva «SuperLiga», algo que sería más complicado estando en la EuroCup.

El nivel deportivo es similar. La EuroCup cuenta con 24 equipos y la BCL con 44, 16 en fase previa de los que se clasifican 4 para la competición. Habitualmente despreciamos a la BCL comparando a equipos como el Stombathely, Lublin, Keravnos o Bakken con Virtus, Kazan o Partizan pero la BCL también la juegan el Galatasaray, Tofas, Fortitudo, Limoges, AEK, Hapoel Jerusalén, Lietuvos Rytas o Bamberg y la EuroCup también la juegan el Amberes o el Lietkabelis. La BCL tiene más equipos pero tiene 22 que podrían jugar perfectamente la EuroCup con aspiraciones a pasar la primera fase.

La decisión no es fácil y cualquiera que sea llegará seguro con criticas y elogios. Yo creo que ambas opciones tienen cosas buenas y desde luego no veo a la BCL como una liga inferior sino como una oportunidad. Es la hora de decidir si seguimos cómodamente en el barco sin ser dueños de nuestro destino o arriesgamos al cambio. Suerte y poneros la mascarilla.