SÁNCHEZ Y LOS CERROS DE ÚBEDA

Es preocupante que destacados representantes del Gobierno, incluida su portavoz, no se atrevan a calificar de dictadura al régimen cubano por su respuesta a las manifestaciones de los ciudadanos de estas últimos días. También lo es, que una diputado de Unidas Podemos hay asegurado que Cuba no es una dictadura, lo que se ha interpretado como una consecuencia de los lazos de esta formación con el régimen de la isla. Como era de esperar, la actitud del Gobierno en la crisis cubana ha provocado la reacción del PP, de Ciudadanos y de Vox calificándola, de tibieza, lo que parece corresponderse con el sentimiento mayoritario y la solidaridad de la sociedad española con el pueblo cubano. Pero al margen de consideraciones sobre las actitudes de unos y de otros en relación con este penoso episodio, y del rechazo general a la represión que se está llevando a cabo, no se puede entender que la respuesta de Pedro Sánchez cuando se le ha ha preguntado si Cuba es una dictadura haya sido que España es una Democracia, eludiendo pronunciarse de forma clara, directa y rotunda, y marcharse, como si tal cosa, por los cerros de Úbeda, como suele hacer, frecuentemente, no porque le guste hacer senderismo, que quizás también, si no más bien porque es su mejor manera de irse por las ramas, divagar y de no ir al grano. Una postura que, en este caso, es incomprensible.

Enrique Stuyck Romá. Málaga