El Unicaja estará la friolera de 17 días sin jugar ningún partido oficial, los que transcurrirán desde el pasado domingo 9 de enero, cuando jugó contra el Valencia Basket, hasta el miércoles 26 de enero, fecha en la que está previsto que se estrene en la segunda fase de la Basketball Champions League (BCL) ante un rival todavía por definir.

El club anunció ayer martes que varios jugadores de la plantilla han dado positivo por Covid, de manera que los dos partidos de Liga previstos para esta semana quedan aplazados. El que se jugaba hoy en la pista del Bilbao Basket ya tiene fecha, el próximo 30 de enero. El que todavía hay que recolocar en el calendario es la visita al Fuenlabrada, prevista para este próximo sábado y que queda ahora pendiente de que la ACB le encuentre un nuevo hueco en el almanaque.

La verdad es que por unas cosas u otras, el calendario de estos dos primeros meses de 2022 va a resultar muy «raro» para el equipo y para sus aficionados, que acostumbrados otras temporadas a un par de partidos por semana, tienen por delante poca competición y muy desperdigada con varias semanas incluso sin partidos.

Y es que el Unicaja sufrirá tres parones casi seguidos entre el provocado por este brote de Covid, otro parón previsto para el fin de semana del 22-23 de enero (se juega esos días la jornada 16, que el Unicaja ya la ha disputado) y el posterior de la Copa del Rey de Granada (17 al 20 de febrero), que se juntará con la Ventana FIBA de los últimos días del mes de febrero.

Esto significa que desde el choque contra el Valencia Basket del pasado domingo hasta que el sábado 5 de marzo visite el UCAM de Murcia el Martín Carpena, en choque correspondiente a la jornada 23 de la Liga Endesa, el equipo cajista solo jugará 6 partidos en 55 días. O sea, que en prácticamente dos meses habrá tres partidos de la Liga Endesa y otros tres de la BCL.

Los tres choques europeos serán los correspondientes a la primera vuelta de la liguilla del Top 16 de la Champions, mientras que los ligueros son la visita a Bilbao (30 de enero), la visita al Casademont Zaragoza (5 de febrero) y el Unicaja-Real Madrid del 13 de febrero, último partido antes del parón de tres semanas por motivo de la Copa de Granada, más la Ventana FIBA. Solo si el choque aplazado contra el «Fuenla» se recoloca antes de marzo, entonces el Unicaja jugará un partido más y serían siete en lugar de seis.

Hay que recordar que el Unicaja ya viene de otros dos parones en lo que va de temporada. En noviembre hubo una primera ventana FIBA que dejó al equipo sin competir un par de semanas y el final del año y principio del nuevo 2022 también trajo un par de partidos suspendidos ante Bilbao (29 de diciembre) y Zaragoza (2 de enero) que provocó que el equipo haya estado sin jugar 14 días, desde el 21 de diciembre (visita al Lavrio griego) hasta el 4 de enero (contra el Zaragoza en el Carpena).

Habrá que acostumbrarse estas próximas semanas a poco baloncesto y mucha espera entre partido y partido. No nos queda otra.