Pasó el viernes sin que el Unicaja confirmara de forma oficial la llegada del ansiado refuerzo interior que mejore las prestaciones del equipo debajo del aro. Pero como ya se informó el pasado martes, el Unicaja ha decidido que su apuesta es Devin Williams, con el que hay un acuerdo a expensas de que el jugador supere el reconocimiento médico al que le someterán los doctores cajistas. 

El norteamericano acaba de pasar por una lesión en el sóleo y no se quieren correr riesgos en el club, por lo que hasta que no supere las pruebas médicas no habrá confirmación oficial. Es una lesión que provoca recaídas habitualmente y en el Unicaja no están para experimentos.

Williams es un pívot norteamericano de 2,06 metros y 27 años que comenzó la temporada en Turquía en el Bahçeşehir Koleji S.K, mismo equipo en el que juega el escolta excajista Jamar Smith. Desde hace varios días era el número 1 en la lista de preferencias de Fotis Katsikaris y la dirección deportiva para ocupar en la plantilla la plaza de Rubén Guerrero, que saldrá cedido al Coosur Real Betis... salvo sorpresa. 

El interior de Ohio es un viejo conocido de la afición cajista, ya que era una de las estrellas del Tofas Bursa también turco, que se midió al Unicaja hace dos temporadas en la segunda fase de la Eurocup. Williams firmó dos muy buenos partidos contra los verdes. En pista otomana hizo 15 puntos y 8 rebotes en 27 minutos, mientras que en el Carpena firmó 11 puntos y 7 rebotes, en 25 minutos.

Williams es un «cuatro y medio» atlético que sin ser una estrella, parece que cumple las características que hacen falta en la pintura verde para mejorar la competitividad del equipo, que el próximo martes inicia su participación en el Top 16 de la Basketball Champions League.

El fichaje de Williams significará la salida del equipo de Rubén Guerrero, que es el que dejará su hueco en el róster para el jugador norteamericano. En Sevilla llevan esperando desde noviembre al marbellí, que ve con buenos ojos volver a jugar a las órdenes de Luis Casimiro, técnico que le dio mucha confianza el pasado curso cuando entrenaba al Unicaja. La operación a tres bandas está en marcha. Los doctores tienen la última palabra.