En los últimos días, los movimientos en el entorno del Pasillo Santa Isabel y la calle Carretería están generando no poca estupefacción entre muchos viandantes ante la aparición de numerosos operarios y maquinaria pesada. El motivo son las obras de la Tribuna de los Pobres, la mítica escalinata de Málaga que luce ya prácticamente desmontada.

El desmantelamiento de este enclave tan asociado a la Semana Santa malagueña está incluido en el proyecto de semipeatonalización de la calle Carretería que, desde hace unas semanas, ha arrancado su primera fase -Pasillo Santa Isabel y la calle Postigo de Arance- de las cuatro que deberán desarrollarse.

Dentro de la remodelación de la Tribuna de los Pobres, el objetivo de Urbanismo es adaptar el entorno a las necesidades de funcionalidad y accesibilidad entre el Puente de la Aurora y Carretería -se instalará un ascensor a su lado- además de recuperar el aspecto original de la escalera, que data de los años sesenta.

"Se conserva el mismo trazado curvo que caracteriza la escalinata, realizándose un desmontaje del peldañeado para relabrar las piezas de piedra natural, ampliándose el descansillo central para su adaptación a las normativas de accesibilidad", explicó Urbanismo, que insistió en que será una actuación muy conservadora que respetará la esencia de la Tribuna de los Pobres.

Además, se conservarán el muro de mampostería y contención del Pasillo de Santa Isabel, los pasamanos laterales y las farolas de cuatro brazos.

En cuanto a los característicos maceteros, se recuperará su diseño original, con un tamaño menor y dispuestos de cuatro en cuatro. Sobre el futuro de los peldaños de las escalinatas, el concejal de Urbanismo, Raúl López, ya aclaró que la piedra se someterá a una serie de tratamientos con la idea de reutilizarla en la construcción de los nuevos escalones.

Sobre los plazos de las obras, Urbanismo prevé acabar los trabajos de esta etapa antes de la Semana Santa del próximo año.