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La Opinión de Málaga

Entrevista

Manolo Reina: «Merecía más respeto y que me dijeran las cosas claras»

El portero de Villanueva del Trabuco será anunciado en los próximos días como el primer fichaje del verano del Málaga CF - El guardameta asegura haberlo pasado muy mal este curso: «Durante cuatro meses me desvelaba a las 4 de la mañana»

Manolo Reina se despidió de la afición del Real Mallorca antes de fichar por el Málaga CF. M. Mielniezuk

Manolo Reina se convertirá en los próximos días en el primer fichaje del Málaga CF. Aún no se ha comunicado de manera oficial, pero es un secreto a voces que la dirección deportiva blanquiazul lleva meses trabajando en su contratación. El guardameta de Villanueva del Trabuco llegará al conjunto blanquiazul tras pasar 5 temporadas en Mallorca, donde pasó de Segunda B y Primera. El portero malagueño ha tenido momentos buenos y malos en la isla, aunque reconoce que esta temporada que acaba de terminar ha vivido sus peores momentos: «Me tiré muchas noches sin dormir».

El día del partido ante el Rayo, ¿se olía que iba a ser su último encuentro en Son Moix?

Sí, lo sabía. Obviamente lo viví de una manera especial, sobre todo por cómo se dio. Con ese gol de Abdón en los últimos minutos... La verdad es que fue una pasada y lo recordaré siempre. Al final Abdón siempre está ahí para sacar las castañas del fuego, es un jugador al que hay que valorar mucho más y al que hay que tener más en cuenta porque siempre está ahí, trabajando a la sombra. Aporta mucho al Mallorca, pero siempre parece que cuesta que confíen en él.

¿Ha sido su temporada más complicada?

Sí, ha sido una temporada muy difícil porque se especuló mucho. Todos los porteros tenemos fallos y no pasa nada, pero mi suplencia se rodeó de algo muy extraño... Que si era mal compañero, que si no iba a ayudar en el vestuario... Todo eso me dolió y se me hizo duro, pero lo que más me dolió fue la suplencia en sí. La forma de sentarme, en ese momento en el que, personalmente, tampoco creo que estuviera haciéndolo tan mal. Los números están ahí. Llevaba jugados 18 partidos y seis de ellos con la portería a cero. 

Con su experiencia, ¿tanto le dolió?

Mucho, duele mucho y más que nada porque está Leo, que es muy buen portero, pero es el chico del filial y no me veía tan mal como para tener que llegar a esa decisión tan drástica. Yo le había dado mucho al Mallorca, puede ser que no estuviera en un muy buen momento, pero tampoco en uno tan crítico como para llegar a eso. Me dolió muchísimo la manera de ir al banquillo, ante un Levante con el que nos jugábamos mucho. Leo es un pedazo de portero y seguro que con él el Mallorca va a tener la portería asegurada durante muchísimos años, pero en ese momento me pareció todo muy raro porque nunca había jugado en Primera. 

Pensó en algún momento... ya nunca más vuelvo a vestir la camiseta del Mallorca.

Muchísimas veces. Me lo planteé y de hecho me tiré muchas noches sin dormir. Durante cuatro meses me desvelaba a las cuatro de la mañana y me tenía que ir a ver la televisión. Lo he pasado muy mal. Cuando uno lo entrega todo y pasan estas cosas que consideras injustas, ante las que tampoco puedes pronunciarte, duele. Yo solo intentaba darle la vuelta a la situación, pero no sabía de qué manera. Si no estás bien, te cambian y lo aceptas, pero todo había pasado de una manera un tanto extraña y opinaba que no era del todo justo. Yo creía que no iba a volver a vestir nunca más esta camiseta, pero mi mujer me decía: «Tranquilo, que al final vas a jugar seguro y lo vas a salvar tú». «Ana, deja de consolarme, que no», le contestaba yo. Y mira al final ha sido así.

Cuando Aguirre le dice que va a ser titular en el Pizjuán, ¿cómo se queda?

Pues, si te soy sincero, cuando me dijo que iba a jugar pensé: «¡Buah! ¡Vaya marronazo!». Las cosas estaban muy difíciles en ese momento, pero empecé a asimilarlo y me dije, es el momento de tirar del equipo, soy capitán y es en estos momentos en los que hay que estar a la altura.

¿Fue el guion perfecto?

La verdad es que no lo sé. Yo estaba nerviosísimo. No quería por nada del mundo volver a bajar con el Mallorca, sabía que iban a ser mis últimos partidos y no quería descender otra vez. El partido del Pizjuán se me quedará por siempre grabado, no al nivel del encuentro frente al Dépor, pero para mí fue muy especial. Sacamos ese puntito que al final fue crucial para la salvación.

¿Cuándo contacta Ortells con usted para comunicarle que no sigue la temporada que viene?

No lo recuerdo exactamente. Una vez finaliza LaLiga, a los tres o cuatro días de acabar el campeonato.

¿Se esperaba estas formas?

Creo que después de todo lo que hemos hecho aquí nos merecíamos un poco más de respeto y que nos dijeran las cosas claras. Yo ya había hecho mi camino porque me lo podía imaginar, pero te duele porque has dado mucho por este club.

¿Cree que cabe la posibilidad que con un descenso sí hubieran contado con usted?

Eso deberían contestarlo ellos, pero independientemente de que tomaran una decisión u otra, creo que debían habernos dicho antes algo. Nosotros íbamos a seguir dándolo todo en el equipo, tanto nos quedáramos, como nos marcháramos.

¿Cuál ha sido el momento más feliz de su etapa en el Mallorca?

Supongo que es típico decir que te quedas con los ascensos, pero es la realidad. Para mí, uno de los momentos más increíbles fue el partido ante el Deportivo. Ese encuentro no lo olvidaré jamás. La permanencia de este año también ha sido muy bonita, sobre todo por toda la situación que he vivido durante la temporada, ha sido un gran alivio para mí.

¿Y cuál el más duro?

Mi peor momento fue mi suplencia esta temporada. Lo pasé muy mal. Me tiré un tiempo bastante jodido, no por no jugar, porque no me voy a enfadar a estas alturas por estar en el banquillo, fue por las formas, todo se dio en extrañas circunstancias y no encontraba una explicación. Intenté buscar el porqué y la verdad es que me acabé volviendo un poco loco.

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