El delegado de Obras, Diego López, cifró ayer, en una primera estimación, en 170.000 euros la cuantía de los daños y desperfectos que, especialmente en la madrugada del viernes, dejó el temporal Filomena a su paso por el municipio.

A espera de la valoración oficial que proporcionen los técnicos municipales en las próximas semanas, el delegado estimó en cerca de 80.000 euros el coste que supondrá retirar las toneladas de cañas y algas del litoral y trasladarlas a un vertedero.

«La Delegación de Medio Ambiente, a día de hoy, sigue retirando cañas. Tendrá aún diez días de retirada de caña porque es mucha la cantidad que ha aparecido», señaló López.

A ese gasto se sumará la partida de la Delegación de Limpieza para retirar el barro acumulado en diferentes emplazamientos o los litros de agua empleados para ello o la inversión de las actuaciones que, desde el lunes, ejecutan los operarios para rehabilitar los desperfectos que produjo la borrasca, la mayor parte de ellos localizados en las zonas próximas a la costa, especialmente afectadas por los embates de mar.

También se contarán los costes de siete actuaciones que, ante la llegada del temporal, se realizaron en centros educativos para evitar posibles inundaciones, explicó el delegado.

El Ayuntamiento calcula que tardará unas dos semanas en que las playas recuperen el estado en el que se encontraban antes de la llegada de Filomena. La borrasca dejó, entre otros daños, la caída de un árbol de gran porte en el distrito de Las Chapas y para cuya retirada se necesitarán «varios camiones», señaló el delegado.

En la playa de Artola, en Cabopino, las olas se llevaron parte de la arena y afectaron a un chiringuito, mientras que en el tramo de paseo marítimo que discurre por la playa de El Ancón, entre Marbella y Puerto Banús, se desplomó parte de un muro.

En el litoral del centro urbano de Marbella, el temporal afectó a establecimientos de playa y mobiliario público, como duchas y vestuarios, y retiró grandes cantidades de arena, lo que hizo que canalizaciones y tuberías quedaran a la vista.

La presión del agua colapsó también arquetas de pozos ubicados en playas de Marbella y San Pedro Alcántara, por lo que su contenido se vertió al exterior.

En zonas interiores del término municipal, un árbol cayó sobre unas viviendas sociales sin causar daños personales y la crecida de un arroyo anegó un paso subterráneo bajo la autovía A-7, lo que obligó a los cuerpos de seguridad a cerrarlo al tráfico.

Los efectivos intervinieron también en un aparcamiento subterráneo ubicado en el centro urbano de Marbella y cortaron una carretera en el distrito de Nueva Andalucía, en ambos casos por acumulación de agua. En el parque de La Alameda y en otras zonas del centro urbano de Marbella, la borrasca derribó ejemplares de plantas, entre ellas, esterlicias.

Los bomberos realizaron cerca de 30 salidas relacionadas con los efectos del temporal y el Centro de Coordinación Operativo de Marbella recibió más de 50 llamadas de emergencia durante los días de la borrasca.

El Ayuntamiento ha movilizado a cerca de 200 efectivos entre agentes de la Policía Local, bomberos y voluntarios de Protección Civil; y personal de las delegaciones de Servicios Operativos, Parques y Jardines, y Limpieza para minimizar los efectos del temporal y rehabilitar los emplazamientos más dañados.

Los integrantes del dispositivo evaluaron el sábado sobre el terreno los daños materiales e iniciaron las actuaciones más urgentes, como la retirada de vehículos.