La presidencia del Real Club de Golf Guadalmina y Ecologistas Malaka alertan de un proyecto para construir un establecimiento de playa junto a uno de los hoyos del emblemático recinto deportivo, del que han salido jugadoras como Azahara Muñoz o Noemí Jiménez y que a finales de noviembre albergó un campeonato femenino de ámbito nacional.

El proyecto contempla la construcción de un chiringuito de hormigón de unos 500 metros cuadrados de superficie de edificabilidad, con 200 metros cuadrados de planta baja, una terraza de 70 metros cuadrados, planta sótano o aseos de unos 30 metros cuadrados de extensión a escasa distancia del hoyo 11 del campo sur.

El inmueble se proyecta en el cauce del río Guadalmina, declarado Zona de Especial Conservación por la Unión Europea.

El presidente del recinto deportivo, Manuel Muñoz Navarro, ha trasladado un comunicado a los socios en el que les informa de que la asesoría jurídica del club presentará alegaciones contra el proyecto, trámite para el que dispone de plazo hasta el 29 de abril; y del que solicitará una reunión con los concejales del Ayuntamiento para «exigirles que se opongan a autorizar semejante despropósito».

El presidente pide también a los socios que presenten alegaciones a título individual y les emplaza a que propongan acciones similares a los vecinos de la zona que conozcan.

Muñoz Navarro comunica a los socios la intención de crear una plataforma para oponerse al proyecto y les propone que, en sus alegaciones, utilicen argumentos como la falta de acceso rodado suficiente para vehículos o de aparcamientos , el impacto acústico en la práctica del golf, daños medioambientales en la desembocadura del río o el impacto visual negativo que el chiringuito supondría a uno de los «hoyos más emblemáticos de Andalucía».

Ecologistas Malaka, que ya ha presentado sus alegaciones, señala que el proyecto para construir un chiringuito de hormigón con sótano son elementos que «rigidizan la costa y dañan la propia dinámica, al tiempo que dificultan enormemente la regeneración del entorno». «Al ser obras fijas, hormigonadas y de cimentación alteran profundamente el espacio natural de la playa», señala el colectivo a través de un comunicado difundido a través de las redes sociales.

«Como señala Demarcación de Costas, estas construcciones suponen obstáculos al alcance del mar, a la propia marea, que, cuando alcanzan estas construcciones, no funciona con el efecto amortiguador de las arenas», añade.

El proyecto, apunta Ecologistas Malaka, no aclara los accesos al chiringuito desde la vía pública y destaca que la zona carece de aparcamientos o acerados.