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Joaquín	Rábago

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Joaquín Rábago

Los escurridizos oligarcas rusos

Oligarcas rusos en España.

EEUU y la UE han decidido sancionar a un grupo de oligarcas rusos con grandes patrimonios también en Occidente para ver si consiguen provocar así su ruptura con el régimen de Vladimir Putin.

Pero esos hombres – son prácticamente todos varones- que hicieron sus inmensas fortunas en los años de las primeras privatizaciones de los recursos naturales de su patria están resultando mucho más escurridizos de lo que muchos pensaban.

Como señalan medios alemanes, tienen informantes que les advierten a tiempo de lo que puede ocurrir, abogados muy bien pagados que los defienden y tienen también buenos contactos con expolíticos de Occidente.

Pero tienen además, y esto es acaso lo más importante, buena parte de su patrimonio oculto en esos paraísos fiscales que nuestros gobiernos parecen incapaces de combatir, lo que dificulta cualquier intento de echarles mano.

Uno de los oligarcas castigados por su proximidad al presidente ruso es Alischer Umanov, a quien se le calcula una fortuna de 14.000 millones de euros (antes de las sanciones) y al que se considera propietario de una lujosa residencia en la pintoresca localidad bávara de Tegernsee, junto al lago del mismo nombre.

Pues bien, según la cadena de televisión alemana ARD, Usmanov no es, al menos sobre el papel, propietario de ese chalet, sino que como comprador aparece la empresa Tegernsee Limited, con sede fiscal en la isla de Man, uno de los paraísos fiscales de la Corona británica.

Algo parecido, informa Die Zeit, ocurre con su yate Dilbar, actualmente anclado en el puerto de Hamburgo, y que pertenece supuestamente a otra empresa con sede en las islas Caimán, también territorio británico en el Caribe occidental: el Reino Unido tiene siempre mucho que ver con los paraísos fiscales.

En otros casos, cuando las autoridades tratan de entrar en el domicilio privado de algún oligarca para confiscar sus contenidos- pinturas, antigüedades-, se encuentran con que se lo impide la ley al no bastar para ello las sanciones de Bruselas.

En el caso del Putin, apenas hay propiedades registradas a su nombre: lo están al de sus amigos o sus familiares, por lo que es prácticamente imposible saber cuál es realmente su patrimonio oculto.

A los periodistas alemanes y belgas que han investigado a otro conocido oligarca, Oleg Deripaska, que hizo su inmensa fortuna con el aluminio y es uno de los principales accionistas del fabricante de automóviles GAZ, les extraña que no aparezca en la lista de sancionados por la UE.

Si el objetivo es perseguir a personas que se están beneficiando con la guerra de Ucrania, es difícil explicar cómo falta el nombre de alguien cuya empresa, GAZ, fabrica también un vehículo blindado de transporte de tropas que se está utilizando en ese conflicto: el BTR-82A.

El oligarca más rico de todos y al que la UE quiere castigar por haberse lucrado con la anexión rusa de Crimea es Alexei Mordashov, presidente de la empresa minera y siderúrgica más grande de Rusia, con una fortuna calculada antes del efecto de las sanciones en 26.000 millones de euros.

El mismo día en que se anunció que iba a ser sancionado por Bruselas, Mordashov, que es además uno de los principales accionistas del operador turístico alemán TUI, se apresuró a transferir casi un tercio de sus participaciones en esa empresa a una firma con sede en las Islas Vírgenes británicas.

En la lista de castigados están también Petr y Mijail Fridman – fortuna previa: 11.000 millones de euros-, hasta hace poco propietarios, a través del fondo ruso de inversiones ‘LetterOne’, de la cadena española de supermercados DIA. Ambos han impugnado las sanciones europeas como «injustas» y basadas en «falsedades malintencionadas».

Los oligarcas rusos forman parte de lo que se ha dado en llamar el sistema Putin: practican un ultracapitalismo sin ambages, pero no se meten en política para que no les pase lo que le sucedió a Mijail Jodorkovski.

Este llegó a ser el hombre más rico de Rusia gracias a la petrolera Yukos, pero dio con sus huesos en la cárcel, acusado de robo y blanqueo de capitales, y vio evaporarse su fortuna tras caer en desgracia en el Kremlin. Por mucho poder económico que tengan, los oligarcas saben quién manda allí.

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