Todo son problemas en Los Guindos. El inicio de 2022 no ha dejado de traer malas noticias al Unicaja y su entorno. Primero fue el brote de Covid que ha afectado a casi la totalidad de la plantilla y ahora la grave lesión de Micheal Eric y el fichaje frustrado de Devin Williams, que se unen a las últimas derrotas que han dejado al equipo fuera de la Copa del Rey de Granada y con el futuro europeo en la Basketball Champions League en entredicho. Un cúmulo de problemas que obligan al club a actuar.

Dejan Kravic, pívot serbio de 2.10 es el primer refuerzo que llegará para el juego interior, pero el deseo de los rectores de Los Guindos es que el balcánico no sea el último en llegar. El equipo volvió a mostrar en el partido del martes contra el Cluj rumano un encefalograma plano preocupante. Fotis Katsikaris, como entrenador, tiene su parte importante de culpa, pero la plantilla también está señalada. Hay más de un jugador que no merecería volver a vestir de verde cajista por su actitud y a los rectores del club se les está acabando la paciencia.

Es evidente que este proyecto no termina de arrancar con la actual plantilla y que el club debe buscar en el mercado más soluciones. Los focos desde la dirección deportiva no se orientan solo a la "pintura". Los últimos partidos han evidenciado que el perímetro también necesita al menos una cara nueva. Hay muchos cromos repetidos, muchos jugadores que necesitan el balón y una alarmante falta de criterio para dirigir al equipo (la ausencia de Alberto Díaz contra el Cluj resultó letal). Por todo ello, no se puede descartar que el club de Los Guindos incorpore un base director o un jugador exterior físico y de corte defensivo para equilibrar lo que hay ahora y que está claro que no funciona. Es lo que se valora en este momento.

Salir al mercado en enero siempre es un riesgo. No hay mucho donde elegir y lo único que se puede buscar es o jugadores sin equipo o que tengan problemas de cobro en el club en el que estén ahora, cuestión esta que les permita salir gratis a Málaga o al destino que sea.

Una ventaja para el Unicaja es que tiene una plaza de extracomunitario libre, por lo que puede optar a jugadores de cualquier nacionalidad. Incluso no se puede descartar la opción de "cortar" a Norris Cole, que liberaría las dos fichas de "extra" para peinar el mercado. Visto el paupérrimo nivel que está mostrando el base estadounidense en lo que va de temporada, su salida no sería, desde luego, un trauma. Por eso es algo que se valora y que está encima de la mesa.

Las próximas horas deben ser decisivas para los siguientes pasos a dar. Llegará Kravic y después... La crisis de juego y de resultados empieza a ser insoportable. La afición está enfadada y cada vez acude en menos números al Carpena. Urgen soluciones y parece evidente que con el actual róster es imposible encontrarlas.