La selección española de baloncesto, flamante campeona de Europa el pasado verano, se encuentra estos días en Bolonia preparando sus dos próximos partidos oficiales de clasificación para el Mundial de 2023. Como es habitual desde hace ya varios años, entre los integrantes del equipo nacional hay una nutrida representación malagueña, tanto entre los jugadores como en el cuerpo técnico que rodea al seleccionador, Sergio Scariolo.

Dos de ellos son el base cajista Alberto Díaz y el delegado del equipo nacional, que también lo es del Unicaja, Javi Salvo. Una pareja de éxito, con una trayectoria en común que se inició hace ahora la friolera de 22 años.

En el año 2000, cuando Alberto Díaz tenía solo 6 añitos, el ahora estrella del baloncesto nacional llegó con sus padres de la mano a la Escuela de Los Guindos para apuntarse al equipo Baby. Allí estaba como entrenador un mucho más joven Javi Salvo, que acogió en su equipo a un chaval pelirrojo con muchas ganas de aprender.

Javi Salvo aprovecha un mínimo descanso en la concentración del equipo nacional en Italia para atender a La Opinión de Málaga y rememorar aquel momento y todos los que han venido después. «Entrené dos temporadas a Alberto en categoría Baby. Fui su primer entrenador. Él tenía solo seis añitos y yo en aquella época estaba de delegado en el equipo EBA y empezaba a hacer algunas cosas con el primer equipo. Los padres de Alberto lo apuntaron en la Escuela y así lo conocí. Empezó que no sabía ni botar el balón, solo correr con el balón en las manos. Lo típico de esas edades. A pesar de ser tan pequeño era muy trabajador, siempre estaba atento cuando les explicaba algún ejercicio. Cogía todos los detalles. Ponía mucho interés. Era un niño muy sonriente. Cuando más adelante empezamos a jugar algún amistoso, recuerdo que iba un poco por delante del resto. Su carácter y su educación han sido claves para su evolución, siempre se lo digo a sus padres. Lo traían a los entrenamientos y jamás se quedaban allí como otros padres, que muchas veces son una molestia para los propios niños. Estuvo dos años conmigo y fue una gozada verlo cómo evolucionó. El segundo año de baby ya entraba a canasta con las dos manos y es curioso, pero ya era especialmente hábil en defensa, aunque parezca mentira. Hacía muchas cosas llamativas para esa edad. He tenido muchos niños y no recuerdo a ninguno de la calidad de Alberto. Parecía más mayor de su edad».

Javi Salvo y Alberto Díaz, este miércoles, en Bolonia.

Tras aquella primera experiencia juntos, sus caminos se separaron durante unos años. Javi Salvo ya se convirtió en un miembro más del cuerpo técnico del primer equipo del Unicaja, convirtiendo el Martín Carpena en su lugar de trabajo, lejos de las pistas de Los Guindos en las que Alberto Díaz fue creciendo como un canterano más del equipo verde.

«La verdad es que perdí contacto con él porque yo siempre estaba trabajando en el Palacio. Sí sabía de su evolución hasta llegar al equipo de LEB Oro. Luego llegaron sus cesiones a Fuenlabrada y Bilbao. Regresó y Casimiro fue el que le dio más responsabilidad, compartiendo vestuario con Berni, que yo creo que le vino muy bien en su proyección», recuerda el delegado cajista.

Los caminos de Javi y Alberto volvieron a unirse a partir de entonces para seguir de la mano hasta la actualidad quemando etapas y logrando muchos éxitos. «Me hizo especial ilusión cuando se convirtió en jugador del primer equipo a todos los efectos. Es algo que se veía que iba a pasar, pero cuando realmente se hizo realidad fue una gran alegría para mí porque le he tenido siempre mucho cariño, pero sobre todo recordando aquel «enano» que había empezado conmigo y ahora volvíamos a estar juntos. Cuando yo entrenaba a Alberto nunca podía imaginar que él sería un jugador de la primera plantilla del Unicaja, igual que tampoco podía soñar que yo sería delegado del primer equipo. Fue una sensación bonita reencontrarnos otra vez después de tantos años. Estar los dos juntos en la elite fue muy emocionante para mí».

Cruce de caminos

Pero ni Alberto ni Javi podían tampoco pensar en aquel momento todas las cosas bonitas que ambos tenían todavía por delante tras su reencuentro en el Unicaja. Sergio Scariolo decidió apostar por Javi Salvo como delegado de la selección española el verano de 2017, en una concentración que se hizo en Benahavís. Un hito más para aquel joven entrenador de niños de categoría Baby en Los Guindos a principios de los 2000. Allí volvió a unir su camino a Alberto Díaz, también reclutado por Scariolo para el equipo nacional, posibilitando que la pareja Salvo & Díaz del Unicaja también lo fuera en la elite del baloncesto internacional con España. Tras aquella primera experiencia con la Federación, hace 5 años, fue el verano del pasado año 2021 cuando Salvo se ha convertido en el delegado habitual de la selección nacional.

«Ya fue como cerrar el círculo. Jamás pude imaginar que yo me iba a convertir en el delegado de la selección española absoluta, una de las mejores del mundo. Y volver a juntarme en esa experiencia tan especial con Alberto... Otra vez los dos juntos. El primer día que coincidimos los dos en la selección me acordé mucho de aquel momento del año 2000 cuando nos conocimos».

El éxtasis absoluto en la carrera deportiva de ambos a nivel internacional llegó el pasado verano con la medalla de oro lograda por España en el Eurobasket. Salvo recuerda el momento en el que Alberto fue repescado por Scariolo a última hora para jugar el torneo continental. «Cuando pasó la desgracia de Llull, que a todos nos dio mucha pena, tuvo la parte buena de que volvió Alberto. Fue un subidón de alegría para mí. Juntos en un Eurobasket. Otra experiencia más mano a mano. Fue maravilloso y ya para rematarlo, la victoria final y la medalla de oro. Segundo título que ganamos juntos, tras la Eurocup de 2017 contra el Valencia Basket en La Fonteta con el Unicaja».

Está claro que el binomio Javi Salvo-Alberto Díaz es, cada uno en su nivel, una pareja de éxito. 22 años después de aquel primer contacto entre ambos en las pistas de Los Guindos, ambos se codean al más alto nivel del baloncesto nacional e internacional con el Unicaja y con la selección española. Casi imposible vivir más cosas juntos y tener más éxitos. Que siga la racha...