La foto de un cartel con el busto de Hitler junto al escudo del Málaga C.F. pegado en una farola lleva días indignando a los seguidores del blanquiazul: en cuestión de horas, las redes se han volcado en declaraciones de rechazo a esta combinación. 

Pero, ¿de dónde viene realmente? Un usuario de Twitter, Pedro Villena, compartió la explicación del origen de este inquietante vínculo entre los Ultras del Málaga y el genocida más reconocible de la historia: “más allá de lo absurdo de la asociación debía de existir algo, por eso comencé a investigar, y la cosa se puso muy interesante…”

Según el relato de Villena, un antiguo fundador del club (Ernesto Rittwagen) sería la conexión entre la división ultra del equipo y el Führer: a través de su hijo (Alberto Rittwagen), Hermann Göring habría llegado hasta Málaga y colaborado con la creación del equipo de fútbol (que podría haberse llamado Ballspielverein Málaga según el relato). 

“Cuando la invasión de la Unión Soviética se truncó y Göring cayó en desgracia, parece que Hitler empezó a culpar también al Málaga. Bormann: “No paraba de decir que era un equipo gafado y lleno de judíos. Llegó a echarle la culpa al Málaga de lo que ocurrió en Stalingrado”.

Finalmente, el hilo fantástico de Villena explica que “el equipo malacitano volvió loco a Hitler, y que ahora todos hablaríamos alemán sino fuese por la falta de gol de la temporada 1941/1942”. 

Tras la publicación del hilo y la repercusión entre los internautas, el usuario de Twitter tuvo que aclarar la vocación imaginaria de la historia entre sus seguidores.