La reina Isabel II fue durante décadas una figura unificadora en muchos contextos del Reino Unido. Sin embargo, tras su fallecimiento han comenzado a cambiar muchas cosas: una de ellas es que importantes y conocidas marcas deben comprometerse a cambiar su empaque. 

Tras la muerte de la reina Isabel II, ha llegado a su fin un reinado de 70 años, uno de los más longevos de la historia. Los numerosos días de duelo y funeral han marcado el comienzo de una nueva era: el reinado del rey Carlos III y con él, diferentes cambios en el Reino Unido. 

Uno de ellos es el cambio de etiquetas de numerosas marcas de alimentos. Aunque la ceremonia de coronación del rey Carlos III aún no se ha celebrado, empresas como la salsa Heinz, champán Bollinger, Coca-Cola o el té Twinings deberán retirar sus productos del mercado para actualizar sus etiquetas. 

Adiós al escudo de armas de la reina Isabel II

Desde el siglo XV, la Casa Real emite órdenes reales, lo cual le da derecho a una empresa o marca a exhibir en sus etiquetas las armas reales. Antes del fallecimiento de la reina Isabel II, cerca de 800 marcas disfrutaban de la autorización real: se trata de una posición muy codiciada porque permite a las empresas surtir sus productos a la Casa Real. 

Marcas como Premier Foods, Bentley, Matthew Gloag & Son,  Dubonnet, The Famous Grouse, Unilever, Cadbury, Land Rover, Gordon's, Coca-Cola, British Sugar, Martini, Johnnie Walker, Britvic, Pimms, entre otras, contaba con autorizaciones legales otorgadas por la difunta monarca. Pero tras su fallecimiento, estas órdenes reales son anuladas automáticamente. 

Muchas de las empresas cuyos productos con el escudo de armas de la reina Isabel II se utilizaban regularmente en la Casa Real tienen un plazo de dos años para retirarse del mercado. Además, las marcas deben presentar la solicitud y autorización del nuevo monarca. Como se puede ver, el fallecimiento de la reina Isabel II también trae consigo numerosos cambios en la Casa Real.