El final del mes de julio divide a la sociedad en dos, pues supone alegría para unos y tristeza para otros. Para quien tiene la suerte de tener vacaciones en agosto supone una alegría, pero para los que terminan sus días de descanso y vuelven al trabajo supone una tristeza. Quizás coincidan en algo: esperanza porque ya queda menos para que se acabe este dichoso calor. Y es que el mes de julio ha batido récords de altas temperaturas en Málaga.

Tanto es así, que el máximo absoluto de la provincia en estas fechas es de 44,2ºC, cifra que se alcanzó el 18 de julio de 1978 y que por poco no se logra este año, ya que los termómetros han llegado hasta los 42,9ºC.

La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) muestra con datos como el calentamiento global tiene graves consecuencias, la principal es el aumento de las temperaturas en todas partes, sin excepción alguna. Las cifras muestran que los veranos más calurosos de la historia han sido los últimos vividos, desde el año 2015 hasta ahora. Las temperaturas máximas entre junio y agosto de 2015 a 2020 son 1,1ºC más elevadas que la de los veranos entre 1981 y 2010.

Respecto a la media histórica, los números indican que la temperatura de hoy en Málaga es un 23% más cálida desde el año 1950. Y por encima de esa media histórica, la Aemet expone que el 44% es el porcentaje de días hasta ahora que han registrado máximas por encima de ella.

Ante todos estos datos, hay que ser prudente y tener en cuenta también los factores climatológicos que posee cada territorio. El delegado de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en Andalucía, Ceuta y Melilla, Luis Fernando López Cotín, ha explicado que en Málaga, el hecho de «que las temperaturas hayan sido este año muy altas está relacionado también con la abundancia de vientos de componente oeste, lo que conocemos como terral». Este tipo de viento ha sido una característica fundamental de este mes de julio tan caluroso en Málaga.

Por otro lado, López Cotín ha advertido que otro de los efectos de ese calentamiento global del que tanto se habla y que sufre el planeta es la duración del verano climatológico. El delegado territorial de la Aemet en Andalucía insiste: «El calentamiento global se refleja también en la duración del verano climatológico que se amplía en el tiempo». Tal es así, que los veranos duran cinco semanas más que lo que duraban en el año 1980.

López Cotín recalca las nefastas consecuencias del calentamiento global, las cuales ya estamos viendo en todo el mundo, no sólo en Málaga. Hay que actuar ya e intentar frenar esta deriva.