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Sequía

La Costa del Sol apremia por la sequía las obras del embalse de Gibralmedina

Los municipios de la Mancomunidad del litoral más occidental subrayan la enorme dificultad que entraña depender para su abastecimiento de la presa de la Concepción, cuya capacidad no les garantiza el suministro para más de un año

Las dificultades técnicas para poder ampliar el embalse de la Concepción obliga a cambiar la estrategia para garantizar el suministro en el entorno de Marbella. | L. O.

Los municipios de la Mancomunidad de la Costa del Sol occidental empiezan a mirar con bastante pesimismo cómo el embalse de la Concepción puede que se quede sin reservas para el verano de 2023. Si no llegan esas lluvias que a finales del pasado invierno rellenaron los pantanos, el futuro es bastante incierto. Por este motivo plantean a las administraciones la necesidad de dotar de nuevos recursos un territorio para el que la desaladora no es por ahora una solución de garantías. Así miran con interés el estado actual del proyecto de la futura presa de Gibralmedina, trazada en el término gaditano de Jimena de la Frontera.

Según fuentes de la empresa pública de aguas del litoral occidental, Acosol, la capacidad de la Concepción «no garantiza el abastecimiento para más de un año, como en reiteradas ocasiones ya se ha expuesto tanto al Gobierno central como a la Junta de Andalucía». La provincia de Málaga lideró en 2021 el crecimiento demográfico en España, de ahí que la necesidad de garantizar los recursos tanto para residentes como para esa cuota de cerca de 20 millones de visitantes que cada año, ya recuperada la normalidad, utilizan el aeropuerto malagueño.

Acosol solicitó hace más de un lustro ante la Junta de Andalucía la posibilidad de ampliar la capacidad actual del embalse de la Concepción, al objeto de que alcanzara los 100 hectómetros cúbicos que aseguraran el abastecimiento del litoral occidental de la Costa del Sol durante más de 12 meses. Sin embargo, en unos primeros análisis técnicos, la proximidad de sistemas geológicos incompatibles con dichas obras descartaban esa opción. La propia administración autonómica confirmaba este mes ese extremo.

Así la única opción para incrementar la dotación de agua potable de origen no marino pasa por la construcción de esa presa de Gibralmedina que la Junta de Andalucía «está impulsando en el Campo de Gibraltar», más concretamente con las garantías que representa el río Guadiaro. Paradójicamente se trata de uno de los cauces de mayor aforo de Andalucía y es el único de tales características sin posibilidad de almacenar dicha riqueza.

El anteproyecto para ese nuevo embalse fue desarrollado durante la primera década de este siglo y justo diez años después era licitada la redacción del proyecto a través de la Agencia Andaluza del Agua. Está previsto que tenga una capacidad de unos 45 hectómetros y que no sólo abastezca al Campo de Gibraltar, también muy necesitado de este caudal (históricamente han sido necesarios trasvases para garantizar el suministro), sino que también pueda proporcionar agua de calidad a la Costa del Sol.

Su diseño está previsto en el propio río Guadiaro, muy cerca de la localidad costera de San Pablo de Buceite, aunque dentro del reseñado término municipal de Jimena de la Frontera. Al parecer, Cádiz empezó a analizar la viabilidad del proyecto hace tres décadas y todo apunta a que las obras no podrían estar culminadas, en caso de agilizarse, antes de 2027. El contrato para la redacción del proyecto fue elevado por un importe cercano a los 3 millones de euros. La principal dificultad que entraña dicha iniciativa pública parte del análisis exacto del terreno, que determinará definitivamente dónde se localizará.

Hasta cinco posibles alternativas fueron programadas en el anteproyecto, allá por 2010. Y entre sus objetivos principales se recogían en dicho documento «la mejora ambiental del tramo bajo del río Guadiaro, permitir el aprovechamiento de las aguas del río para garantizar el abastecimiento urbano y ambiental mediante su conexión con el canal de Guadarranque, con el apoyo a la Costa del Sol occidental, y atender la demanda de la zona regable de la cuenca del Guadiaro».

La presa «estará ubicada concretamente en el arroyo de Gibralmedina», tributario del río Guadiaro y constará de «tres grandes elementos, la captación, embalse y conducciones».

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