No hay tiempo para descansar. Fotis Katsikaris preparó para este domingo una sesión de entrenamiento para que la plantilla cajista comience a preparar el vital choque europeo del próximo miércoles ante el Nanterre francés y también para que el propio técnico heleno pueda ir conociendo más a sus jugadores e incluyendo algunas de las nuevas ideas que quiere poner en práctica para que el equipo salga de la dinámica de malos resultados que le acompaña en estas últimas semanas.

El propio Katsikaris aseguró en rueda de prensa, tras perder el derbi en Sevilla, que tenía detectados los problemas que tiene el equipo: "Tengo detectado qué tenemos que tocar para mejorar porque es importante la reacción, que juguemos un baloncesto correcto. Con el talento no es suficiente. Hay que cambiar el chip".

Una de las buenas noticias es que el regreso de Carlos Suárez está ya más cerca. El capitán está en la fase final de la lesión muscular que sufrió el pasado 22 de diciembre tras el partido liguero contra el Urbas Fuenlabrada. Suárez está recuperado de la rotura fibrilar en el gemelo de su pierna derecha y su vuelta a las canchas está muy cerca.

El "capi", que viajó el sábado a Sevilla acompañando al equipo en el estreno del entrenador heleno al frente del banquillo verde, está descartado para la cita de este miércoles frente al Nanterre y aunque se va a ir con cuidado y sin forzar, lo cierto es que en función de su evolución estos próximos días podría estar de vuelta el próximo fin de semana en el choque liguero frente al Valencia Basket. Si no le diera tiempo para el "finde" habría que esperar para verlo otra vez de corto al partido del miércoles 3 de febrero en la pista del propio Nanterre, en la que será cuarta jornada de la liguilla del Top 16.

Con Luis Casimiro, Carlos Suárez pasó a ser el último jugador de la rotación interior e incluso se quedó en varias ocasiones sin jugar por cuestiones puramente técnicas. Habrá que ver qué rol protagonista le tiene reservado Katsikaris en su pizarra, aunque su regreso se espera como agua de mayo por ser un jugador que destaca en el rebote y en la defensa, las dos carencias principales que está evidenciando el juego interior del Unicaja esta temporada.