Europa llama de nuevo a la puerta del Unicaja. La segunda fase de la Basketball Champions League (BCL) arranca esta noche para el Unicaja (20.30 horas) recibiendo en el Martín Carpena la visita del Cluj Napoca de Rumanía, en la que es primera jornada del Top 16.

La competición europea entra en una nueva dimensión con una segunda liguilla de seis jornadas en la que cada fallo será letal en el objetivo de acabar primero de grupo. Y es que el reto no puede ser terminar entre los dos primeros, el objetivo único que deben plantearse Fotis Katsikaris y sus chicos tiene que ser acabar campeón de la liguilla, para así tener ventaja de campo en el futuro cruce de cuartos de final, último paso antes de jugar la Final Four.

Es verdad que el segundo del grupo también tendrá billete para cuartos, pero los jugará con desventaja de campo y eso es un riesgo que el Unicaja no puede correr, sobre todo visto lo que le cuesta esta temporada sumar triunfos a domicilio.

El estreno del Top 16 viene envenenado. El Cluj Napoca de Rumanía es un equipo sin ningún nombre en el panorama del baloncesto continental, pero con cinco jugadores estadounidenses en sus filas y un par de balcánicos que los convierten en un rival aguerrido y mucho más peligroso de lo que puede parecer a priori.

El Cluj firmó un 5-1 en la primera fase de esta BCL, superando al Hapoel Holon de Israel, al Darussafaka de Turquía y al Brindisi de Italia. Los de Transilvania, líderes sobrados en su Liga, están volcados en esta BCL, en la que quieren seguir dando guerra y pasando rondas. ¡Cuidadito con ellos!

Por unas cosas y otras, lo de esta noche en el Carpena es lo que viene a llamarse un «partido trampa». Si el Unicaja lo gana, todo el mundo lo asumirá como normal, pero si se pierde... mejor ni pensarlo.

El equipo de Los Guindos afronta el partido después de dos semanas largas sin competir y tras superar un brote de Covid que ha afectado a casi la totalidad de la plantilla y a algún miembro del cuerpo técnico, también. Esta situación tan atípica hace todavía más complicado saber qué Unicaja nos vamos a encontrar ahora que la temporada entra en su momento decisivo. Si normalmente el equipo es capaz de lo mejor y de lo peor, esta noche podemos esperar cualquier cosa.

Para empezar es seria duda Tim Abromaitis, con un fuerte esguince. Si el americano no está, Jonathan Barreiro deberá multiplicarse para jugar de alero y también de ala-pívot, repartiéndose los minutos con Carlos Suárez.

El que no juega seguro este partido es el nuevo fichaje Devin Williams, que se espera aterrice hoy en Málaga a tiempo de ver en directo a los que van a ser sus compañeros, pero sin opción de poder participar en el partido.

Ante un rival que juega a meter muchos puntos, la defensa verde parece hoy que será una de las claves para tener una buena noche continental. Sobre todo en el perímetro, el Cluj es una máquina de meter puntos. Toca hoy agachar el culo, doblar las piernas y tratar de rebajar lo máximo posible los porcentajes de sus tiradores.

Otro aspecto que parece clave es el rebote. Al cuadro de Transilvania le gusta correr. Ellos se sienten más felices en el desorden y en el campo abierto que jugando en el cinco contra cinco. Hay que estar duros bajo los aros e impedir que corran.

La tercera clave a priori es hacer el partido intenso. El Cluj juega solo con siete u ocho jugadores. Son muy buenos, pero no tienen recambio desde el banquillo. Cargarlos de faltas o al menos provocar que lleguen cansados a los minutos finales debe ser el objetivo de un Unicaja con mucha mayor rotación que su rival.

Los verdes saben que se la juegan. En una liguilla tan corta el perder en casa está prohibido. Para los cajistas sumar hoy es una obligación. Prohibido fallar.