Unicaja Banco y los sindicatos han logrado alcanzar in extremis, a primera hora de la mañana de este viernes, un preacuerdo relativo al Expediente de Regulación de Empleo (ERE) planteado por la entidad financiera. Las negociaciones entre ambas partes se han prolongado durante toda la noche de este jueves, dado que hoy expiraba el plazo del periodo formal de consultas. Tras una maratoniana sesión de 20 horas que arrancaba en la mañana de ayer, y con sucesivos recesos en los que ambas partes estudiaban sus propuestas y contrapropuestas, se ha alcanzado un principio de acuerdo.

Las centrales sindicales han estado valorando posteriorente durante unas horas el documento final aportado por la entidad financiera para ratificar su aprobación inicial. El preacuerdo se ha firmado finalmente alrededor de las 11 de la mañana, prácticamente 24 horas después de haber arrancado la reunión, con el apoyo de una mayoría de la representación legal de los trabajadores (el 74,67%, según han explicado los sindicatos). En los próximos días deberá también de ser respaldado por los órganos de los sindicatos firmantes. El sindicato CESICA ha anunciado, por su parte, que no ha suscrito el acuerdo.

Según han explicado fuentes sindicales, la estructura del acuerdo marco recoge la salida de 1.513 trabajadores que reclamaba el banco, aunque con un matiz: si se alcanza el número de 1.314 adscripciones de empleados al ERE de forma voluntaria se daría ya por cumplido el objeto de la reestructuración por lo que no se recurriría a medidas forzosas para ampliar esa cifra.

Los sindicatos UGT, CIC y CSIF ya anunciaron al filo de la medianoche avances en la negociación y desconvocaron la huelga prevista para este viernes, 3 de diciembre. Las otras dos centrales presentes en la mesa negociadora, CCOO y CESICA se han sumado a la desconvocatoria esta misma madrugada, cuando se ha certificado que el preacuerdo estaba ya muy cercano.

UGT ha señalado que el preacuerdo firmado cumple las premisas de "voluntariedad, condiciones de salidas dignas y movilidad geográfica y voluntaria".

"Ningún trabajador sea cual sea su origen verá reducida su retribución actual y se han aumentado beneficios sociales para toda la plantilla", ha expuesto esta central, que añade que "se abre la posibilidad de salidas mediante prejubilaciones desde los 50 años cumplidos y salidas voluntarias compensadas para los menores de 50 años". UGT señala que el preacuerdo alcanzado no hubiera sido posible sin "el gran apoyo de la plantilla en las huelgas y las concentraciones realizadas".

CCOO señala que el preacuerdo mantiene "como máximo" las 1.513 salidas anunciadas, "pero en condiciones voluntarias e incentivadas". En lo que se refiere a la homologación de condiciones laborales, esta central dice que, aparte de mejorar algunos beneficios sociales, permisos y carrera profesional, se ha conseguido que el banco "se comprometa a abrir un proceso de negociación a partir del próximo año para crear un modelo retributivo único para toda la entidad, con objeto de garantizar que ninguna persona trabajadora tenga unos ingresos anuales brutos inferiores a la estructura retributiva básica de Unicaja Banco".

Para CCOO, es de valorar que se haya alcanzado un acuerdo en el que se protege al colectivo de menores de 50 años, se mejoran las indemnizaciones por despido, se dan alternativas a la movilidad forzosa mediante la movilidad funcional (gestores remotos) y "se asegura un compromiso para negociar una estructura salarial común según el modelo Unicaja y que mejora los beneficios sociales".

CSIF, por su parte, dice que el preacuerdo "conjuga las aspiraciones" de los trabajadores que podrán optar por incribirse en el ERTE con los que se quedan.

Fuentes de Unicaja han informado de que el citado acuerdo está basado "en el mecanismo prioritario de voluntariedad como criterio fundamental de selección de los trabajadores sujetos a este proceso". La dirección del banco, que ha agradecido la labor de los sindicatos, ha añadido que el procedimiento se ha establecido "en términos que permiten conciliar los derechos e intereses de la plantilla y la consecución de los objetivos de la empresa".

"Este proceso de negociación laboral responde a la consecución de los objetivos estratégicos de la entidad previstos en el proyecto de fusión, y se enmarca en las tendencias sectoriales de un entorno complejo y sujeto a múltiples retos", ha comentado el banco malaguueño.

Condiciones de salida y movilidad

Según han explicado fuentes sindicales, el colectivo de trabajadores de 63 años en adelante saldría con 20 días por año trabajado con un máximo de 12 mensualidades y el de 54 años en adelante que tengan al menos 10 años de antigüedad lo haría con un 65% del salario bruto y con descuentos del desempleo, además de convenio con la Seguridad Social hasta los 63 años. El límite en el caso de este colectivo sería el 79% del salario neto.

Respecto a las personas de entre 50 y 53 años con al menos diez años de antigüedad se introduce un 65% del salario bruto anual también con un límite del 79% neto, multiplicado por siete y con descuentos del desempleo. También se incluye siete años de convenio con la Seguridad Social.

Para los de menos de 50 años con 10 años al menos en la empresa se dan 40 días de salario bruto anual por año de servicio, con prorrateo de meses y límite de 36 mensualidades. Si la adscripción es voluntria se ofrecen 1.500 euros por trienio e indemnización por antigüedad (6.000 hasta los diez años, 9.000 entre 10 y 15, 12.000 entre 15 y 20 y 15.000 para los de más de 20 años).

En cuanto a la movilidad geográfica, la premisa inicial será la voluntariedad para alcanzar un máximo de 150 traslados. Las compensaciones para los trabajadores que lo soliciten de forma voluntaria serán de 0,19 euros por kilómetro durante un máximo de tres años para los que se desplacen entre 26 y 50 kilómetros, más de una prima de 1.500 euros brutos. Como alternativa al traslado, se ofrecerá la incorporación de la persona a los puestos de gestor remoto, epactado y compensado con 320 euros.

Para los que se trasladen entre 51 y 100 kilómetros se dan las mismas condiciones compensatorias que en el anterior caso, pero la prima pasa a ser de 2.500 euros brutos. Y para las distancias de 101 a 250 kilómetros se ofrece una compensación de 18.000 euros y ayuda para la vivienda de 700 euros al mes durante un máximo de tres años.

Sólo en caso de no cubrirse con estas opciones las necesidades en provincias excedentarias y deficitarias, podría aplicarse movilidad forzosa de corta distancia. Los trabajadores que rechacen un desplazamiento a más de 50 kilómetros tendrán derecho a 33 días por año y máximo de 24 mensualidades, añadiendo una prima lineal de 25.000 euros y otra de 700 euros por año de antigüedad.

Una intensa jornada

La jornada de ayer jueves resultó de nuevo muy intensa para la plantilla de Unicaja Banco, que respaldó de nuevo de forma masiva la jornada de huelga convocada por los sindicatos, con un seguimiento del 91%. En el caso de Andalucía, CCOO elevó el respaldo al 97,5%, en Extremadura al 97%, en Castilla y León al 96,25%, en Castilla-La Mancha al 84% y en Cantabria al 80%.

Coincidiendo con la jornada de huelga, hubo también concentraciones en Málaga, Almería, Granada, Salamanca, León, Cáceres, Cuenca, Toledo, Ciudad Real, Albacete, Jaén, Santander, Valladolid y Madrid. Fue la segunda jornada de huelga tras la vivida el pasado 26 de noviembre, que tuvo un seguimiento del 93%.

La entidad pretende con el ERE el cierre de 395 oficinas y la salida de 1.513 trabajadores (1.005 de oficinas 508 de servicios centrales). A ello se suman, ya fuera del ERE, unas 1.200 prejubilaciones que ya estaban pactadas (730 que estaban en excedencia en Liberbank y 437 de la antigua Unicaja Banco, con los que se ha alcanzado un acuerdo. Así, el banco tiene previsto reducir su plantilla en un total de unas 2.700 personas.

Por otro lado, el Parlamento de Andalucía aprobó ayer una proposición no de ley (PNL) presentada por el grupo socialista relativa al apoyo a los trabajadores ante el ERE. La PNL salió por unanimidad en los puntos 2 y 5, y se aprobaron por mayoría los puntos 1,3 y 4 por 16 votos a favor y dos en contra.

El Grupo Parlamentario del PSOE esgrimió el «marcado perfil andaluz» de Unicaja, con sede en Málaga, «la proximidad física de sus red de oficinas, la fortaleza financiera y el negocio, que ha permitido focalizar la gestión personalizada en los clientes, y eso lo hacen sus trabajadores».

En opinión del PSOE, el Gobierno andaluz «tiene que estar del lado de la entidad bancaria andaluza por excelencia», por lo que instó al Parlamento «a que trate de fomentar el consenso y el debate» para que la dirección «rehúse de las soluciones propuestas».

Por su parte, el grupo del PP pidió «máxima transparencia en el proceso de negociación», al tiempo que recordó las declaraciones del presidente del Gobierno andaluz, Juanma Moreno, en el sentido de que la Junta «será beligerante en este asunto».

Unidas Podemos por Andalucía (UPporA) criticó el hecho de que la entidad obtenga «beneficios multimillonarios» y quieran dar salida a 1.513 trabajadores. «Unicaja es su obra social y las miles de oficinas que se reparten por barrios y pueblos», dijo.

Ciudadanos subrayó que la «autoridad competente» en este conflicto laboral para mediar es el Gobierno central, «no es competencia de la Consejería de Empleo»; aun así, «pedimos un esfuerzo para que el ERE afecte al menor numero de personas posible». Por último, Vox rechazó «el tratamiento que está dando Unicaja a sus trabajadores, que siempre se han caracterizado por un trato extraordinario a la ciudadanía y un modelo cercano».

De otra parte, la presentación de la plataforma ciudadana «Salvemos Unicaja» estuvo arropada ayer por representantes de los partidos PSOE, Unidas Podemos, PP y Cs y los sindicatos CCOO y UGT. Esta organización, que se ha constituido en Málaga para garantizar la vinculación territorial de Unicaja Banco a la ciudad, está impulsada por el profesor de Derecho de la UMA y exconcejal de IU Pedro Moreno Brenes, que reiteró la petición de dimisión del presidente de la Fundación Unicaja, Braulio Medel.

Brenes estuvo acompañado por la concejala de Cultura del Ayuntamiento de Málaga, Noelia Losada (Cs), la portavoz del PP de Málaga, Elisa Pérez de Siles; las concejalas Begoña Medina y Alicia Murillo, del PSOE y la coordinadora de IU Málaga, Remedios Ramos.

Según Moreno Brenes, «el pez chico se ha comido al grande», en referencia a Liberbank y Unicaja, y pide a los dirigentes del banco que «se dejen de poner de perfil» y retomen la «dignidad de la gestión» de la entidad. Cree que si Medel no dimite, el Patronato de la Fundación debe reunirse para sustituir a Medel, que se nombre a otro presidente y Unicaja «encauce otro futuro». «Salvemos Unicaja» acumula ya cerca de 8.000 adhesiones (la mayoría a través de change.org y una minoría por el correo electrónico habilitado por el profesor).

La representante de CCOO, Rosario Orozco, criticó el «pacto antinatura» entre la Fundación Unicaja y los antiguos representantes de Liberbank y la de UGT, Rebeca López, recalcó que Unicaja «venía siendo el emblema de Málaga y Andalucía y nos la están robando».