El PSOE reclama al equipo de Gobierno de Marbella que sustituya los radares de circulación ubicados en tramos urbanos por otras medidas para controlar la velocidad.

Los radares urbanos están ubicados con «fines recaudatorios, ya que no existe una advertencia previa en cuanto a la instalación de estos elementos, ni otros sistemas para la regulación de la misma», señaló el concejal socialista José Bernal.

En el caso de los radares ubicados en el interior del municipio, Bernal reclamó que el Ayuntamiento los advierta con antelación «estableciendo señales claras para  que  los  conductores  controlen  su  velocidad,  elementos  de  los  que  carece actualmente».

«Los radares de velocidad instalados por el Ayuntamiento de Marbella en vías urbanas, lejos de reducir la siniestralidad, están generando un problema económico en dos ámbitos dentro de nuestra ciudad», agregó.

Según el edil, los empadronados tienen que pagar multas de altas cuantías económicas, una sanción que «hemos de pagar todos por igual, independientemente del nivel de ingresos del sancionado».

Por otro lado, una gran parte de las multas recaen en turistas «que, desde luego, no se llevarán la mejor imagen de la ciudad si comprueban cómo se les ha multado en una zona sin una peligrosidad evidente».

«Los radares se sitúan en zonas en las que el exceso de velocidad no parece un problema reseñable al estar ya regulado por semáforos. Se trata además de zonas sin  excesivas restricciones de visibilidad y sin puntos de atracción que puedan inducir a que los peatones crucen la calzada de manera indebida», apuntó.

Recaudación «desorbitada»

La liquidación de los presupuestos municipales recoge una recaudación «desorbitada en cuanto a sanciones de tráfico», según el edil del PSOE. «De este modo, los fondos recaudados con estas medidas han multiplicado la previsión que se contemplaba en el proyecto de los presupuestos aprobados por el equipo de Gobierno», explicó Bernal.

En la previsión de los presupuestos de 2022 se contempla además un aumento de la recaudación por multas como consecuencia de la instalación de más radares de velocidad en el municipio, añadió.

«Esto ha generado un fuerte malestar entre la ciudadanía de nuestro municipio, que considera que el nivel de impuestos al que hacen frente es ya más que suficiente para no tener que recurrir a una vía de ingresos como la de imposición de sanciones por criterios arbitrarios», apuntó Bernal, que pedirá en la sesión plenaria de mayo, que la Corporación municipal celebra mañana, la retirada de los radares.