La asociación Marbella Activa solicita a la Junta de Andalucía que declare Lugar de Interés Etnológico el parque Vigil de Quiñones, un recinto forestal ubicado en el centro urbano de Marbella que cuenta con pinos reales de unos 240 años de antigüedad y que destaca por su alto valor patrimonial, ante su estado de dejadez.

El colectivo ha remitido la misma solicitud a la Delegación de Parques y Jardines, que tiene previsto iniciar la redacción de un plan municipal del arbolado urbano; y a la Delegación de Cultura para que incluya el recinto forestal, uno de los pulmones verdes del centro urbano, en futuros catálogos de protección patrimonial.

Marbella Activa pide a ambas administraciones públicas que mantengan la integridad del recinto, habiliten un entorno adecuado y fomenten los usos para los que se creó el parque, a finales del siglo XVIII.

 «Se recomienda una intervención decidida, cierto grado de protección patrimonial junto con un plan especial en el que prime el mantenimiento adecuado de los pinos reales y la eliminación de todos los añadidos nocivos», pide la asociación.

El parque, dedicado al médico y militar marbellí Rogelio Vigil de Quiñones, uno de los últimos españoles en resistir en Filipinas antes de entregar la isla a EEUU a finales del siglo XIX, alberga diferentes usos, entre ellos deportivos, de ocio y hostelero «que apenas dejan espacio para la conservación de estos pinos reales», señala el colectivo.

«Numerosos añadidos, como caminos de piedra, vallas metálicas y de obra, señaléticas, barbacoas con chimeneas y zonas abandonadas muestran un panorama general confuso y con una imagen inadecuada pese a su relevancia patrimonial», agrega el colectivo, que apoya su reclamación en una investigación elaborada por el historiador y Doctor en Historia del Arte, Francisco Javier Moreno.

El Ayuntamiento inició en septiembre un plan para recuperar el recinto forestal que ha conllevado el uso de hormigón o la colocación de adoquines en el entorno de una ermita dedicada a Vigil de Quiñones y que Ecologistas Malaka ha denunciado ante Fiscalía al entender que la obra, financiada con medio millón de euros procedentes de la Unión Europea, incumple la ordenanza de protección de zonas verdes y arbolado. 

El parque se convirtió durante el siglo XIX en una de las principales zonas de esparcimiento de la ciudad y albergó la celebración de La Gira, un encuentro festivo que se desarrollaba el último día de las fiestas patronales de San Bernabé.