Bach Long o el dragón blanco es un puente peatonal que comunica dos montañas en Vietnam, aunque pocos se atreven a cruzarlo: con 632 metros de largo y suelo de cristal, se encuentra suspendido a 150 metros sobre el suelo. Desde luego, no es apto para quienes padecen de temor a las alturas.

Un dragón de cristal

Su nombre, Bach Long, puede traducirse como dragón blanco. En efecto, su alargada estructura cristalina recuerda a un dragón asiático, esbelto y sin alas. Y así como el dragón en Asia es una criatura benefactora, el puente ayuda a los habitantes del distrito de Moc Chau, en la tercera provincia más grande de Vietnam, a comunicar dos montañas volando a unos 150 metros del suelo.

Sin embargo, este dragón no es blanco, sino transparente, y el fondo de cristal es lo único que separa tus pies del vacío una vez te atreves a subirte a su lomo.

Tu valentía se verá recompensada con una de las más bellas vistas del país, en una zona de valles floridos y picos que se pierden entre la niebla.

Como es evidente, la seguridad de esta estructura se cuida con mimo, no en vano aspira a ser una atracción turística. A la espera de la confirmación por parte del equipo del Libro Guinness de los récords, podemos contarte que es el tercer puente de cristal de Vietnam y el más impresionante, sin lugar a duda.

Compite con otro dragón de cristal por el título de puente más largo del mundo, el puente de 526 metros de longitud que atraviesa el río Lianjiang en Guangdong, China. Este puente se eleva a 183 metros de altura, por lo que también produce sudores fríos a mucha gente que acude hasta el lugar para intentar cruzarlo y guardar una imagen de recuerdo.

Los que nos preguntamos ahora es durante cuánto tiempo podrá defender su título de puente más largo del mundo Bach Long, una vez verificado, en vista del desarrollo de los materiales y la ingeniería y de la carrera asiática por comunicar pueblos distantes de montañas de difícil acceso con la ayuda de puentes cristalinos.