Una fila de cinco jóvenes cargados de bolsas de hielo y botellas se hacen hueco entre la multitud para llegar hasta la zona más demandada de La Malagueta: las letras. A varios metros de ellos, un grupo con bastantes años de rodaje rememoran con nostalgia los tiempos en los que los mejores artistas nacionales pasaban por el recinto ferial sin tener que "soltar ni una peseta" para disfrutar ellos.  

De una forma u otra, miles de personas están listas para la noche más esperada. Se hizo de rogar, pero ya está aquí. La Feria de Málaga 2022 dio su bienvenida por todo lo alto en la noche del viernes rodeada de ilusión, espectáculo y un ambiente efectista en la gala inaugural de los festejos. Una cita que, a modo de anticipo de los días de feria que quedan por delante, ha sido mágica y ha servido para que todos los malagueños y visitantes volvieran a disfrutar entre amigos y familiares. 

Lejana quedaba ya la Feria 2019, la última celebrada después de dos años del forzoso parón provocado por la pandemia. Pero, mientras va recobrando la normalidad, toca resarcirse y qué mejor forma de hacerlo que con música y espectáculo. 

Dos minutos más tarde de las 23.50 horas, cientos de móviles formaban filas anunciando que el primer espectáculo de la noche iba a comenzar. Aparecen los primeros flashes y con ellos, 120 drones vestidos de diversos colores recorren el cielo malagueño formando figuras típicas de la ciudad y de la feria como la noria, la montaña rusa y el barco vikingo. Diez minutos que saben a poco. La expectación está servida y un coro de ovaciones inunda el litoral de la capital de la Costa del Sol, mientras los más pequeños siguen embelesados viendo el ir y venir de estas pequeñas miniaturas de “naves espaciales”

Y tras un pequeño receso, la marea de móviles vuelven a marcar la siguiente exhibición: los tradicionales fuegos artificiales lanzados desde la zona de acceso a la terminal de cruceros. El cielo volvió a vestirse de diferentes colores, pero esta vez con diferentes formas, las más comunes las carcasas en argot, esos fuegos de toda la vida que suben y explotan en fragmentos de colores formando una esfera en el cielo. La pólvora, los destellos de colores y el brillo de los dibujos trazados reposan su reflejo en la playa de La Malagueta mientras se mueven al son de “This is me”, “La vida es bella”, “You’re the one that I want”, “Greased lightning”y “Principe Alí”, entre otras. 

Las caras de los asistentes se volvían a quedar asombradas al ver tales destellos en el cielo y, aunque es una tradición típica de la Feria de Málaga, siempre parece la primera vez. Por un corto espacio de tiempo, la noticia dejaba de estar en el suelo para desplazarse al cielo de la capital malagueña.