La reunión de este miércoles entre Unicaja Banco y los sindicatos para negociar el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) presentado por la entidad financiera ha finalizado sin que se haya logrado alcanzar un principio de acuerdo. Tras una jornada maratoniana de encuentros, ambas partes no han acercado posiciones, por lo que las centrales mantienen la convocatoria de huelga para la plantilla prevista para este jueves, 2 de diciembre. Los sindicatos ya habían advertido de que, si no había nuevos avances en esta reunión, el paro se realizaría.

El plazo del periodo formal de negociaciones del ERE (con el que la entidad financiera quiere dar salida a 1.513 trabajadores) acaba mañana viernes 3 de diciembre, así que la nueva reunión que se celebrará hoy se presume como definitiva, ya sea en un sentido o en otro. Existe en todo caso la posibilidad de prolongar el periodo de negociación durante un máximo de 15 días si ambas partes así lo acuerdan aunque, ahora mismo, esa posibilidad no parece muy factible, dadas las actuales diferencias de planteamiento.

La jornada de este miércoles fue larga e intensa ya que, tras una reunión de varias horas durante la mañana, las conversaciones se reanudaron ya bien entrada la tarde y se han prolongado hasta poco después de medianoche. Los avances logrados el martes en las negociaciones parecían indicar que el preacuerdo estaba próximo, pero las diferencias siguen siendo significativas. Los sindicatos realizaron sus propuestas, que fueron evaluadas por la parte empresarial sin que se llegara a un entendimiento.

"Unicaja ha presentado una propuesta que es totalmente insuficiente para llegar a un acuerdo porque sigue manteniendo la forzosidad de las medidas de extinción y movilidad geográfica, negándose a la homologación e insistiendo en la desregulación de convenio para un porcentaje elevado de la plantilla. Ante esto, la representación sindical mantiene la huelga convocada para el jueves 2 de diciembre. Lamentamos la intransigencia de la empresa", ha señalado CCOO.

El sindicato CESICA también ha mostrado su malestar ante el bloqueo de la negociación. "La entidad, desgraciadamente, lejos de dar un paso hacia la resolución del conflicto, nos acaba de presentar una propuesta pésima para el momento de negociación en la que estamos. Sigue sin contemplar la voluntariedad absoluta en las medidas extintivas y de movilidad. Tampoco quieren homologar por lo que proponen continuar con una plantilla de primera y otra de segunda", ha afirmado.

UGT ha hablado de "propuesta irresponsable de la empresa a horas de la huelga y de terminar de esa forma el proceso de negociación, un paso atrás en la condiciones ofertadas" y CIC ha apuntado que el planteamiento del banco es "inasumible".

Los sindicatos CIC, UGT y CSIF reclamaron de forma conjunta que no haya en ningún caso salidas forzosas o forzadas y que todo trabajador en activo puede acogerse a las medidas. Piden además la creación de un registro de las adscripciones a las medidas de prejubilación que sea supervisado por los sindicatos. Respecto a la movilidad, reclaman que sea voluntaria y con el principio de la proporcionalidad. Entre otras cuestiones, piden para los trabajadores que se acojan al ERE de 63 años o más una indemnización en pago único equivalente a 20 días de salario total por año de servicio con el tope de doce mensualidades. Para los de 54 a 62 años, un pago mensual del 65% salario fijo bruto anual con límite del 80% del neto, y para los de 50 a 53 años, siete anualidades con un 65% del salario.

Por su parte, CCOO y CESICA realizaron una propuesta conjunta que contempla que todas las salidas serán voluntarias y que la empresa no podrá rechazar las solicitudes de extinción. También se solicita la ampliación de la fecha de ejecución del ERE hasta final de 2024 con objeto de que se vayan incorporando las personas conformes vayan cumpliendo la edad de 56 años. Las condiciones serían salidas a partir de los 53 años cumplidos con un 71% del salario bruto, posibilidad de incluir al colectivo de los 50 a 52 años con un 70% del salario fijo e inclusión del colectivo de 50 años que voluntariamente quiera salir con 45 días por año trabajado y una prima de 1.500 euros cada tres años de antigüedad. También se reclama una modificación del orden de prelación en el acogimiento a las medidas de extinción propuestas para que incluya primero al colectivo de mayores de 59 años, luego al de 54 a 58 años, después al de 50 a 53 años y por último, al colectivo de 50 años o menos. En cuanto a la movilidad geográfica, se exige que sea voluntaria y compensada.

La comisión negociadora que representa a los trabajadores en la negociación del ERE está compuesta por 13 representantes (4 de CCOO, 3 de CIC, 3 de UGT, 2 de CESICA y 1 de CSIF).

La entidad pretende con el ERE el cierre de 395 oficinas y la salida de 1.513 trabajadores (1.005 de oficinas 508 de servicios centrales). A ello se suman, ya fuera del ERE, unas 1.200 prejubilaciones que ya estaban pactadas (730 que estaban en excedencia en Liberbank y 437 de la antigua Unicaja Banco, con los que se ha alcanzado un acuerdo. Así, el banco tiene previsto reducir su plantilla en un total de unas 2.700 personas.

Esta negociación se lleva a cabo tras la fusión de Unicaja Banco y Liberbank, que supuso la creación del quinto banco del país, con un volumen actual de activos cercanos a los 110.000 millones, más de 4,5 millones de clientes y aproximadamente unas 1.400 oficinas.